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Cientos de miles de hectáreas de bosques amazónicos virtualmente vírgenes
están siendo entregados por el INRENA de forma sospechosa con fines de
“reforestación”. Las protestas por las concesiones fraudulentas en Loreto
han sobrepasado el ámbito local: El presidente del Gobierno Regional de
Loreto, Yván Vásquez Valera, envió a principios de marzo sendas cartas de
protesta al Jefe del INRENA y al Ministro de Agricultura exigiendo la
anulación de estas concesiones. También los presidentes de las cinco
regiones amazónicas (Loreto, San Martín, Amazonas, Ucayali y Madre de Dios),
que se reunieron en Iquitos el 16 de marzo pasado, expresaron en la
Declaración de Iquitos su rechazo ante estas concesiones y exigieron
suspender todo trámite de concesiones de reforestación en la selva hasta que
se transfieran estas competencias a las regiones.
Los indígenas Matsés del Yaquerana y los pobladores de la comunidad de
Jenaro Herrera, en Loreto, están muy indignados: 119,975 hectáreas de sus
bosques han sido entregados por el INRENA a tres empresarios de Lima,
supuestamente con fines de “reforestación”. ¿Qué van a reforestar, si estos
son bosques vírgenes?, preguntan perplejos los indígenas. Los bosques de sus
antepasados, donde han cazado y aprovechado otros recursos forestales por
siglos, ahora pertenecen a empresas de Lima. Buena parte de estas
concesiones están dentro de un área solicitada por el pueblo Matsés para
reserva comunal, un área virtualmente virgen según una evaluación realizada
el 2006 por el Field Museum de Chicago (ver imagen de satélite). Sus
protestas y los recursos administrativos presentados para impedir este
atropello han encontrado oídos sordos en la Intendencia Forestal y de Fauna
Silvestre del INRENA (IFFS), que los ha declarado infundados.
En Loreto los bosques alejados de los ríos, como los de la imagen, son
bosques primarios. Increíble informe del INRENA los clasifica como
degradados para ser entregados para supuesta “reforestación”. Las áreas más
claras son chacras y purmas, con dueño. De nuevo el “mito de la selva vacía”
se impone desde Lima: se ignora los derechos adquiridos de las comunidades
indígenas y campesinas, consagrados en el Convenio 169 de la OIT, y se
entrega sus territorios tradicionales a terceros, con la excusa de que
carecen de título de propiedad: de las cerca de 2,500 comunidades campesinas
e indígenas que hay en Loreto, menos de 500 tienen territorios titulados, la
mayoría con extensiones irrisorias, decididamente insuficientes para sus
necesidades de subsistencia. En la Capital se ignora que estos indígenas y
campesinos no son “agricultores” en sentido estricto, pues buena parte los
productos de subsistencia y de sus ingresos provienen de los bosques y
cuerpos de agua que los rodean. ¿Cómo ha sido posible que se cometa este
atropello?
La IFFS se ha basado para esta adjudicación en el artículo 28 de la Ley
Forestal y de Fauna Silvestre (Ley 27308), derogado por la Ley 28852, Ley de
Promoción de la Inversión Privada en Reforestación y Agroforestería, del
27.07.06. El artículo derogado, y las complementarias aprobadas por el
Ministerio de Agricultura y el INRENA establecían que podían ser otorgadas
concesiones para reforestación en las denominadas áreas de recuperación
forestal (ver artículo 8º de la Ley 27308), que son tierras con capacidad de
uso mayor forestal sin cubierta vegetal, con escasa cobertura arbórea o bajo
valor comercial.
Sin embargo, la nueva Ley 28852 restringe el otorgamiento a áreas sin
cubierta boscosa, aunque no dice nada sobre las concesiones de reforestación
otorgadas previamente a la promulgación de ésta, es decir, hasta el 26 de
julio de 2006. ¿Coexistirán entonces los dos regímenes? Y peor aún, acuerdo
a lo que explicamos a continuación, ¿se permitirá que continúen estas
concesiones otorgadas fraudulentamente? Las autoridades de Loreto
(Presidente Regional y Alcalde de Jenaro Herrera y de Yaquerana) han
manifestado que no están dispuestos a sentarse simplemente a observar.
En un aparentemente sutil juego de palabras está la clave: la expresión
escasa cobertura arbórea ha sido la puerta de entrada para un fraude
gigantesco, gracias a una ilegal interpretación, que ha permitido a
inescrupulosos “inspectores forestales” calificar a lo largo y ancho de la
Amazonía peruana a bosques primarios inalterados o ligeramente alterados
(que han sufrido tala selectiva, de no más de 1-3 m³/ha.) como bosques con
escasa cobertura arbórea o con madera de escaso valor comercial. Como
ejemplo citaremos el caso del informe del Bach. Forestal Raúl Noriega
Caballero, quien en su Informe Técnico 003-2006-INRENA-L-ATFFS-IQU-Sede
Requena, del 26.03.06, certifica que un 58.72% del área solicitada para
concesión dentro de los bosques vírgenes de la zona de los Matsés es bosque
con especies de árboles con bajo valor comercial, recomendando que el resto
(41.28%) del área sea excluida de la concesión por contener bosque denso y
con madera de valor comercial. No está de más recalcar que en esta zona
nunca se ha realizado extracción comercial de madera,dada su
inaccesibilidad, y TODA EL ÁREA está cubierta por bosque rico en maderas
duras de alto valor comercial, como cualquier área similar de selva baja
(esta concesión es la localizada más al sur en imagen de satélite).
Sin embargo, a la IFFS no le pareció suficiente el porcentaje sugerido por
el bachiller, y declarando improcedente el reclamo de la comunidad Matsés
por cuestiones de forma, otorgó a Denia Pérez Cruzalegui 39,975 ha. La ley
establece que las zonas destinadas a la reforestación sean declaradas en
abandono y no existan derechos adquiridos, cosa obviamente falsa en este
caso y en el de las dos concesiones cercanas a Jenaro Herrera. Se ha forzado
la ley de forma obscena para entregar bosques de uso tradicional de las
comunidades Matsés y de Jenaro Herrera. De ser consumado este atropello, los
habitantes de esta comunidad, que viven del aprovechamiento de recursos
silvestres (flora y fauna) y de la agricultura de subsistencia, se quedarán
sin bosques, ya que el caserío de Jenaro Herrera está virtualmente rodeado
de concesiones de reforestación en trámite. Los pobladores están muy
preocupados con esta perspectiva, conociendo lo que ha pasado con las
concesiones forestales: los concesionarios prohíben el ingreso a los
pobladores locales, que no pueden ya ni cazar ni extraer madera u hoja para
construir sus casas...
Cabe preguntarse: ¿Cómo se valoriza el bosque en nuestra Amazonía? Y sobre
todo, ¿cómo es posible que bosques sanos y hasta vírgenes pretendan ser
calificados como áreas de recuperación forestal? ¿O es que el manejo
forestal consiste en plantar cedro y caoba en bosques naturales primarios
con derechos de comunidades indígenas y campesinas sobre ellos?
Presidentes regionales se manifiestan
El problema no se reduce, sin embargo, a estas tres concesiones otorgadas en
Loreto (dos cuentan con contrato firmado, a Denia Pérez Cruzalegui y Henry
Balarín Maurtua, y la tercera, a nombre de Edy Velko Balarín Maurtúa, tiene
resolución firmada). En las cinco regiones amazónicas citadas han sido
solicitadas 643 concesiones para reforestación, la mayoría en bosques
primarios no alterados o ligeramente alterados. Gran parte de ellas tienen
extensiones cercanas a las 40,000 ha; decenas de esas concesiones ya han
sido otorgadas, sobre todo en Madre de Dios. En Loreto, donde apenas un 3%
del territorio ha sido deforestado, hay 69 concesiones de reforestación en
trámite o entregadas, sumando más de un millón de hectáreas en total.
Debido a que la nueva Ley 28852 restringe esas concesiones a áreas sin
cobertura arbórea, los lobbies madereros están impulsando ahora los
proyectos de Ley 840-2006-PE y N° 690-2006-CR, que proponen modificar la Ley
28852 para regularizar los cientos de solicitudes de concesiones de
reforestación sobre bosques primarios en la Amazonía peruana presentados 90
días antes de la entrada en vigencia de dicha ley, y que quedarían anulados
por ella. Estos proyectos de ley ya cuentan con predictamen aprobatorio de
la Comisión Agraria del Congreso y opinión favorable del INRENA. Poderoso
caballero es don dinero. Lo más grave es que el nuevo proyecto de ley
establece ya no la concesión a 40 años renovables, sino “adjudicaciones en
venta”, y estas adjudicaciones ya no serían manejadas por el INRENA, sino
por PROINVERSIÓN, gracias a un proyecto de ley presentado por el ejecutivo
en diciembre del 2006, que también modifica la Ley 28852. El IIAP ha
presentado una opinión desfavorable a estos anteproyectos, por las razones
expuestas más arriba. Esperemos que su voz informada sea escuchada por
nuestros legisladores.
¿Por qué no reforestan las áreas realmente deforestadas?
Hasta el 70% de los ingresos, y buena parte de la proteína que ingieren los
campesinos e indígenas de Loreto, provienen de los recursos silvestres, del
bosque y del río. Las concesiones de reforestación ignoran esta realidad. No
sabe duda que la reforestación es una prioridad nacional. Sin embargo, como
reiteradamente ha expresado el ecólogo Antonio Brack en éste y otros medios
de comunicación, se debe promover la reforestación en los cerca de 10
millones de hectáreas deforestadas en la Amazonía peruana. ¿Por qué entonces
se otorgan concesiones en bosques primarios, donde hay árboles maderables en
abundancia?
Para muchos expertos en tema forestal es claro que las mafias madereras
están ensayando con estas concesiones otra vía para aprovechar ilegalmente
la madera del bosque amazónico, sin pago de ningún tipo de derecho de
aprovechamiento (están exentas por ley de este pago), ni inversión alguna en
planes de manejo. Hay que recordar que estas concesiones son otorgadas hasta
por 40 años renovables y a título gratuito. Para muestra un botón: Mirko Jo
y Jorge Suzuki, representantes del consorcio coreano-japonés Star Forest
SAC, a quien la concesionaria Denia Pérez Cruzalegui transfirió de forma
harto sospechosa “su concesión”, organizaron recientemente una reunión en
Jenaro Herrera e informaron que iban a dar trabajo a 40 pobladores con la
construcción de una carretera de 40 km. y la instalación de un aserradero
para aprovechar ahora la madera de su concesión. En el video de la reunión
se puede escuchar la confesión de parte: “Vamos a aprovechar de forma
selectiva la madera con valor comercial”. ¿No se supone que no había madera
comercial en esta zona? En el plan de manejo de esta concesión, ya aprobado
por el INRENA, se propone reforestar 100 ha. ¿El Estado Peruano regala
40,000 ha de bosque virgen para reforestar cien? Increíble.
Según la ley forestal, el Plan nacional de reforestación debe delimitar las
zonas aptas para hacer reforestación. Esto no se ha hecho hasta ahora, y el
vacío permite que funcionarios corruptos califiquen bosques primarios como
áreas deforestadas o “con escasa cobertura arbórea”. La tecnología de
percepción remota permite hoy determinar con precisión la calidad del bosque
(hasta un ojo novel aprecia en la imagen de satélite adjunta las áreas
deforestadas, más claras, cercanas al pueblo de Jenaro Herrera). Es
necesario que las autoridades competentes (pronto serán los Gobiernos
Regionales) tomen cartas en el asunto y califiquen con la ayuda de
instituciones competentes, como el IIAP o el INADE, las áreas deforestadas o
degradadas aptas para concesiones de reforestación, y lo que aún es más
importante, no existan derechos preexistentes de comunidades campesinas o
indígenas que usen esas áreas para aprovechamiento de recursos.
En ningún caso se debe permitir que se aproveche bosque primario en estas
concesiones so pretexto de plantar árboles, por más valiosos que éstos sean.
Y de ninguna forma se debe permitir que áreas de uso tradicional de
comunidades indígenas y campesinas, aunque no tengan título de propiedad,
sean entregadas a terceros con fines de reforestación o manejo forestal o lo
que sea. Los bosques amazónicos tienen dueño, en buena parte, y valen mucho
más en pie que talados, eso está demostrado. Conservar los que quedan y
manejarlos adecuadamente con la participación activa y protagónica de las
comunidades locales, usando sosteniblemente sus recursos y, eventualmente,
vendiendo servicios ambientales como captura de carbono o provisión de agua,
es el reto del Perú para el presente siglo.
Publicado originalmente en la revista
Kanatari (Perú). Reproducido en el semanario Peripecias Nº 51 el
6 de junio de 2007. Se
reproduce en nuestro sitio únicamente con fines informativos y educativos.
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