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J. da Cruz es analista
de información en CLAES (Centro Latino Americano de Ecología
Social).
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La gran tijera del censor
La universidad estatal de Sonoma, California, lleva adelante un estudio
sobre los medios de comunicación bajo el nombre de Proyecto Censurado. En el
proyecto, un equipo de estudiantes y profesores controla cómo los grandes
medios dan a conocer determinadas noticias, o cómo las silencian. Los 25
artículos más censurados del año se eligen para un anuario. El volumen más
reciente recoge temas como las guerras en Asia, la militarización del NAFTA,
la disminución de derechos civiles, la esclavitud en el mundo, la crueldad
en cárceles juveniles y mucho más (http://www.projectcensored.org/top-stories/category/y-2009).
Uno de los temas más censurados del año refiere a artículos de dos fuentes
del ambientalismo, el NIRS, Nuclear Information and Resource Center
y el ENS, Environment News Service.
Con los títulos traducidos al castellano, el detalle es el siguiente:
"Residuos nucleares en vertederos", del 14 de mayo de 2007, escrito por Diane D'Arrigo del NIRS; "EEUU permite materiales radiactivos en vertederos
ordinarios", de la misma fecha y cuyo autor es Sunny Lewis del ENS;
finalmente otro artículo de Lewis del 4 de febrero de 2008, "EEUU busca
permiso de importación de residuos nucleares". Por la Universidad de Sonoma
investigaron el caso los estudiantes Derek Harms y Cedric Therene, bajo la
tutoría del profesor Noel Byrne, PhD.
Envenenamiento democrático y legal
El tema es francamente escandaloso: se trata de cómo las autoridades
estadounidenses se deshacen de material radioactivo mezclándolo con
materiales limpios presentes en el medio. El Ministerio de Energía ha
depuesto basura y equipos, productos químicos, hormigón, asfalto y tierra
contaminada en rellenos o vertederos de residuos sin preparación alguna para
recibirlos, o los ha entregado a empresas comerciales. Según el sistema
vigente, el Ministerio puede liberar material contaminado directamente para
reciclado y reventa, mediante remate o trueque o enviarlo a empresas
transformadoras, ellas sí liberadas de controles radiactivos. El reciclaje
es cada vez más común para producir por ejemplo cierres de cremallera,
juguetes, muebles y automóviles. También se reutiliza para construir
carreteras, escuelas y patios de recreo, mezclado al cemento.
El Estado tiene urgencia
Hay 114 sitios contaminados en el vasto territorio de la Unión a causa de
los programas oficiales de armamento y energía atómica, y por una
disposición ejecutiva se supone que estarán saneados para fines de este año
2008. Es uno de los mayores y más complejos programas de limpieza ambiental
de la historia. De ahí que se trate de cualquier manera de “normalizar” los
materiales contaminados. El NIRS publicó el informe "Fuera de control a
propósito: Ministerio de Energía, la dispersión de desechos radiactivos en
los vertederos y productos de consumo". Sigue la pista de las leyes, los
métodos y las justificaciones utilizadas por el Ministerio para acelerar la
limpieza obligatoria de la herencia radioactiva.
Es más, aumenta la presión para excusar de control la limpieza de
radiactividad, a fin de legalizar la dispersión de los residuos nucleares.
Si bien desde 2000 el Ministerio prohibió el reciclado de metales
potencialmente radiactivos, la prohibición no se aplica a la eliminación,
reutilización o reciclado de equipos metálicos, componentes y tuberías.
Siete sitios de importancia fueron investigados por el informe NIRS: Oak
Ridge, Tennessee; Rocky Flats, Colorado, Los Alamos, New Mexico; Mound y
Fernald, Ohio, West Valley, Nueva York, y Paducah, Kentucky. Oak Ridge se
señala como el actor principal, pues hasta allí llegan, sin el conocimiento
del público, residuos de todo el país ya sea directamente liberados por las
autoridades, o a través de intermediarios y transformadores, dice Diane
D'Arrigo, directora del proyecto del NIRS.
Átomos y dólares
EnergySolutions es la única empresa en los EEUU para eliminación de residuos
con bajo nivel de radiactividad. Es privada, dispone de más de 90 por ciento
de los residuos radiactivos generados en el país y opera en instalaciones de
tratamiento y deposición en Tennessee, Carolina del Sur y Utah. A pesar de
que el Ministerio de Energía aplica medidas que la autora califica de
“desesperadas e irresponsables” para hacer desaparecer los residuos
nucleares antes de 2009, EnergySolutions ha solicitado una licencia en
Tennessee para procesar los residuos nucleares de Italia. Es la primera vez
que una empresa ha pedido autorización para disponer de grandes cantidades
de residuos de bajo nivel de radiactividad generados en el extranjero. En el
parlamento, hay voces que se oponen a esta concesión, y en Tennessee se han
organizado grupos ciudadanos enfrentados a todo el proceso de limpieza
atómica mediante el viejo método de barrer hacia abajo de la alfombra.
Diane D'Arrigo suma que las industrias de la energía y el armamento atómico,
y los organismos gubernamentales de supervisión y regulación están tratando
de ahorrar dinero al permitir que grandes cantidades de material radioactivo
o contaminado sean redefinidos como no radiactivos. No quieren pagar para
aislar residuos que abarcan metal, hormigón, asfalto, plástico, tierra,
equipos y edificios y mediante cambios administrativos han desarrollado
formas de enviar los residuos a los vertederos regulares o de integrarlos a
circuitos comerciales de reciclaje y a la producción de artículos de uso
cotidiano. ¿Será un ejemplo a seguir en una futura América Latina nuclear,
sueño de varios presidentes contemporáneos?
Traducido y reelaborado a partir de las fuentes
citadas.
Publicado en el semanario Peripecias Nº 117
el 8 de octubre de 2008. Se permite la
reproducción del artículo siempre que se cite la fuente. Licencia de Creative Commons con algunas restricciones.
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