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C. Galano es
director de la Especialidad de Educación en Ambiente para el
Desarrollo Sustentable de la Universidad Nacional del Comahue.
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Carlos Galano, experto argentino en educación ambiental, señala que hay un
límite que ninguna civilización puede transgredir: la vida. Galano, que es
director de la Especialidad de Educación en Ambiente para el Desarrollo
Sustentable de la Universidad Nacional del Comahue, en una entrevista a
“Verde Jujuy”, agregó que las próximas luchas tanto en Argentina como en
América Latina, “son todas ambientales”, indicando que está naciendo un
“nuevo paradigma” producto de un proceso de pensamiento latinoamericano
“imparable”. Esas expresiones las hizo en el marco del Primer Congreso de
Educación Ambiental realizado este fin de semana en Libertador, Jujuy.
Galano señaló que en el mundo se habla de educación ambiental a partir de
1972 cuando se hace el primer encuentro en Estocolmo, frente a la crisis
ambiental que se estaba planteando. Agregó que el posgrado en educación
ambiental que se ofrece en Argentina está inscripto en lo que ellos llaman
el “pensamiento ambiental latinoamericano”. Primero en Estocolmo y luego en
Tbilisi se establecen los dos grandes principios de la educación ambiental:
ética e interdisciplinariedad de los sistemas complejos. Naciones Unidades y
UNESCO tomaron estas ideas y el año pasado definieron que la educación
ambiental es una educación para la sustentabilidad.
“Sin embargo, estos conceptos tienen una fuerte impronta economicista.
Nosotros nos fuimos despegando y en América Latina comenzamos a construir un
pensamiento propio, que se constituye con afluentes del pensamiento
vinculados con los aportes de las nuevas ciencias, la revolución científica
latinoamericana, la ley límite de la entropía, las cosmovisiones holísticas
de los pueblos originarios que se encuentran hoy en un proceso de
re-existencia, no de resistencia, a fin de hacer visible su concepción
cultural y el arraigamiento en la tierra”, expresó.
Continuó diciendo que otra de las vertientes constitutivas de este
pensamiento es el marco de la pedagogía de la educación “freireana” y los
movimientos culturales de América Latina. “Ya lo decía José Martí: el
problema no es entre la naturaleza y la sociedad, sino entre la falsa
ciencia que explota a esa naturaleza”.
Para completar el pensamiento ambiental latinoamericano, se adopta una
corriente espiritual como es la Teología de la Liberación. “Este mar que se
constituye con esos afluentes, da una identidad propia al concepto de
ambienta en América Latina, transformándose en un concepto clave que ha
desdeñado Naciones Unidas”.
Un “diálogo de saberes” en tiempos de crisis
“Ellos hablan de una educación para el desarrollo sustentable y nosotros
seguimos manteniendo el concepto “ambiental”, porque el mismo, en América
Latina, ha sido construido con este diálogo de saberes, en igualdad de
condiciones: la ciencia, los pueblos originales, los movimientos populares,
los movimientos de emancipación antiguos y actuales”, describió Galano.
Consultado cómo se inscriben las relaciones de poder en este nuevo
pensamiento, el educador señaló que “estos son tiempos de crisis”. Pero que
ellos dicen, dentro del pensamiento ambiental latinoamericano, que “la
crisis de la crisis, se llama crisis ambiental. Y la crisis ambiental es una
crisis civilizatoria”.
“Es la crisis de una etapa histórica que durante los últimos 400 años tuvo
una lógica económica, de concepción del pensamiento, del desarrollo, que
está agotándose y que todo lo depreda: naturaleza, culturas, etc., generando
desencanto, violencia urbana.
“Y por otra parte hay en emergencia un nuevo paradigma, un nuevo concepto.
Se está muriendo un paradigma y otro está naciendo. Nosotros le llamamos
paradigma ambiental. Y hay quienes se van a resistir a que este cambio
ocurra y hay otros que van a estar por el nuevo paradigma, que es
absolutamente imparable.
“Proceso de luchas ambientales fenomenales”
“Hay conflictos, en Argentina, en Jujuy, en la Pampa Húmeda (con la
hipertecnologización genética de la agricultura a través de la soja): el
veneno que mata las plagas de la soja, también mata a las culturas, por eso
se está iniciando un proceso de luchas ambientales fenomenales.
“Las próximas luchas, en Argentina y América Latina, son todas luchas
ambientales. Todas: Gualeguaychú; el ingenio instalado en Libertador General
San Martín; se podrán silenciar, pero finalmente hay un límite que ninguna
civilización puede transgredir y es el límite de la vida”. “Hay luchas en
Bolivia por el agua, en Ecuador, en México, en Panamá, en Nicaragua.
Acabamos de venir de Honduras, donde el cardenal de ese país encabeza luchas
en contra de la explotación forestal”.
“Acá, aparentemente no pasa nada. Pero lo que está pasando en la profundidad
del mapa es el surgimiento de una nueva concepción sobre la vida, la
naturaleza, el desarrollo. Y esto, es absolutamente imparable”, sentenció
Galano.
Secciones de una entrevista publicada en
Verde Jujuy (Jujuy, Argentina),
el 17 de julio 2006, editadas por Peripecias. Se publica en Peripecias Nº
6 el 19 de julio de 2006. Se
reproduce en nuestro sitio únicamente con fines informativos
y educativos.
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