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La finalización de un periodo gubernamental genera condiciones para hacer un
balance sobre los avances, retrocesos y/o estancamientos en la implementación de
planes de gobierno, así como de las políticas públicas en general. De igual
manera nos encontramos con la oportunidad de discutir ampliamente sobre los
grandes retos hacia el futuro, a partir de una lectura crítica de la situación
del país tanto en materia económica, social, política como cultural, para
identificar con mayor certeza cuáles son aquellos valladares que impiden un
desarrollo integral de la mayoría de la población.
En la última década hemos asistido a la consolidación de la tendencia neoliberal
que trajo consigo la disminución de las responsabilidades, capacidades y
obligaciones del Estado; mientras que en los años más recientes se dieron los
procesos de ratificación de Tratados de Libre Comercio en condiciones
desventajosas para el país; la apertura a procesos de Concesiones para la
explotación de recursos naturales (minería, petróleo, agua) y la entrega de los
servicios de las telecomunicaciones (teléfonos, aeropuertos, puertos y
carreteras), así como la promoción de Megaproyectos Agrícolas orientados a la
explotación de agrocombustibles afectando la producción nacional de alimentos.
En la actualidad se evidencia un precario goce de los Derechos Económicos,
Sociales, Culturales y Ambientales que se manifiesta por los siguientes hechos:
• A pesar que el porcentaje de la población que vive
en condiciones de Pobreza disminuyó levemente, la población en situación de
Pobreza Extrema se incrementó y se concentró en el área rural e indígena.
• Más de un millón de guatemaltecos/as han emigrado al
extranjero, como única alternativa de sobrevivencia, constituyéndose el envío de
Remesas en el principal amortiguador de las situaciones de pobreza.
• Más de la mitad de la población infantil se
encuentra en situación de Desnutrición, mientras que la población en situación
de Hambre se duplicó en un lapso de 10 años. Actualmente viven en Guatemala más
de 3 millones de hambrientos, siendo el único país centroamericano que no logra
frenar el crecimiento de esta población.
• El 75% de la Población Económicamente Activa labora
en condiciones de informalidad, en actividades que son reprimidas, mientras que
el Salario Mínimo no logra alcanzar el costo creciente de la Canasta Básica
Alimentaria.
La instalación de un nuevo gobierno abre la oportunidad para discutir sobre que
país queremos, cuánto nos cuesta y cuál es el aporte de los diferentes sectores.
Desde la perspectiva de las organizaciones sociales la agenda estratégica debe
estar centrada en el fortalecimiento del Estado y en especial en su función de
redistribución del ingreso y la riqueza. El Estado debe promover, orientar,
planificar y regular el desarrollo económico y social, con el fin de buscar el
bien común, promover la inversión, el empleo y el crecimiento económico con
equidad. Un Estado que juegue un papel fundamental en la dirección del proceso
de desarrollo económico y social, al servicio de la población y no en función
únicamente de las elites políticas y económicas, políticas y las mafias.
Es fundamental la construcción de un Estado que garantice la plena vigencia de
los derechos humanos, el combate y erradicación de la impunidad, que garantice
el acceso a la justicia sin discriminación y privilegios. Un Estado que se
reconozca así mismo como multiétnico, pluricultural y multilingüe, que promueva
y garantice los derechos de los pueblos indígenas, que respete las diferencias
socio-culturales y combata la discriminación y el racismo. Dentro de las tareas
estratégicas se encuentra el impulso de una Reforma Agraria de carácter Integral
que promueva la propiedad de la tierra para los/las campesinas/os así como la
asistencia técnica, crediticia y de mercados.
Otro de los aspectos fundamentales es el impulso de la Reforma Tributaria y
Fiscal progresiva que fortalezca la tributación directa, para incrementar el
gasto y la inversión social; ampliar la Seguridad Social para los trabajadores
del campo y del sector informal; equiparar el Salario Mínimo a la Canasta Básica
Vital y garantizar los Derechos Laborales.
Hay que alcanzar la cobertura universal de los servicios de educación hasta el
nivel básico; concretar la Reforma Educativa contenida en los Acuerdos de Paz;
garantizar el primer nivel de atención en salud y ampliar el acceso a los
medicamentos. Hay que luchar también por la implementación de un Código Agrario;
la Ley de Regularización de la Tenencia de la Tierra; y, la Ley de Tierras
Ociosas. Así como por el fin de la impunidad; el respeto de los derechos
humanos; la reducción del Ejercito; la reconversión militar y el fortalecimiento
de la seguridad ciudadana.
Convencidos de que la vigencia integral de los Derechos Humanos no solamente es
necesaria sino también posible con voluntad política de quienes ejercen el poder
público, hacemos un llamado al nuevo gobierno, encabezado por el ingeniero
Álvaro Colom, a promover procesos que aborden las situaciones que impiden el
pleno respeto de los Derechos Humanos de la población guatemalteca.
Guatemala, diciembre 2007.
Reporte de CONGCOOP (Coordinación de ONG y
Cooperativas) y CIIDH (Centro Internacional para Investigaciones en Derechos
Humanos).
Publicado en
la revista electrónica Albedrío el
18 de
diciembre de 2007. Reproducido en el semanario Peripecias Nº 78 el
19 de diciembre de 2007. Se reproduce en nuestro sitio
únicamente con fines informativos y educativos.
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