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Noción básica número 1 sobre el movimiento obrero: los trabajadores sienten y
padecen
Decía el tío Karl (Marx) algo obvio. Frente a otros factores necesarios en la
producción (factores que el capital adquiría o requería, como el capital
financiero, el capital cristalizado en maquinaria o materias primas), el factor
humano (o capital humano) se caracterizaba por su capacidad emocional y
cognitiva. Es el único factor, el único elemento de la ecuación productiva que
dispone de capacidad emocional y, con ello, capacidad de desobediencia.
Capacidad de desobedecer en el momento, en el instante, cuando se siente
traicionado, cuando se siente amenazado. Si usted amenaza con poner a dos mil
personas en la calle, de amenazar su futuro, sus condiciones de vida, las de sus
hijos y sus familiares, quizás se quejen.
Noción básica número 2 sobre el movimiento obrero: lo invisible debe hacerse
visible
A la amenaza de despedido, respuesta de desobediencia. Capital convulso, capital
improductivo. Y solo convulsiones al capital si logras:
a) Hacer visible sus bases. ¿Dónde se encuentran los viajeros y sus maletas? Al
inicio y al final. Mientras, recorren terminales llenas de tiendas, repletas de
comercios y vendedores uniformados. Detrás, en un espacio indeterminado, estarán
quienes mueven sus maletas, ocultos, desaparecidos. Solo hay breves cruces con
el viajero: cuanto éste ve desde la ventanilla como cae su maleta, cuando la ve
aparecer en la cinta transportadora. Lo que no verá es al factor trabajo que
lleva a cabo esa tarea. En la huelga, la maleta, ese objeto que desaparece en un
proceso desconocido, toma protagonismo. La MANO de obra es todavía real en el
HANDling: hasta el nombre trata de oscurecer la realidad del factor trabajo. La
huelga nos demuestra que están ahí, los medios ya entonces los muestran.
¿Recuerda usted haber visto imágenes del factor trabajo en la inauguración de la
T4 de Barajas? No, habrá visto pistas, estructuras arquitectónicas, radares,
cintas transportadoras,..., pero no habrá visto manos, no habrá visto el "handling".
b) Paralizarlo: el capital es capital en movimiento. Parado, son cosas: aviones,
maletas, mercancías... En circulación es beneficio.
Lo no visible no es respetado. Lo que no paraliza, no incomoda.
Noción básica número 3 sobre el movimiento obrero: primero trabajadores,
después ciudadanos
En la ciudad de la ciudadanía, la religión progresista que garantiza la
obediencia sumisa como rasgo de imagen de la Barcelona cosmopolita, lo invisible
toma cuerpo, toma la pista. En la ciudad que asiste a la huelga más larga de su
historia como si nada pasase, en la Cataluña que se centra en sus identidades
mientras se produce una razzia de la disidencia en una de sus industrias de
referencia, tratan de centrar nuestra atención en quienes pierden un vuelo en
lugar de en quienes pierden un futuro. La ciudadanía no es civismo, es tener
derechos: el primero, a desobedecer.
Noción básica número 4 sobre el movimiento obrero: primero trabajadores, después
sindicalistas
En la investigación social y de mercados, tiende a diferenciarse entre
metodologías cuantitativas y cualitativas. En el segundo caso, las herramientas
más habituales son la entrevista en profundidad y el grupo de discusión. En el
primer caso, la teoría dice que el individuo habla conforme a su posición en el
grupo social al que pertenece. En el grupo de discusión, habla conforme a lo que
"debe decirse" en un entorno compartido con iguales, a la vez que es capaz de
presentar, de señalar, los deseos propios de esos iguales: dicho de alguna
forma, puede presentar las utopías asociadas al discurso social propio del grupo
al que pertenecen. Por ejemplo, un grupo de madres trabajadoras de entre 30 y 40
años de clase media dirá lo que "debe decirse" sobre la maternidad, sobre la
dificultad de conciliar vida familiar y laboral,..., y proyectará su deseo de
superar las contradicciones. El publicista habilidoso encontrará el modo de
transmitir que determinado alimento precocinado permite acercar la utopía de esa
conciliación. Sin embargo, la herramienta más potente es la asamblea: aquí no se
investiga a la sociedad, sino que se observa a la sociedad en movimiento.
Mientras en el grupo de discusión los participantes pueden expresar su deseo
pero no llevarlo a cabo (han sido convocados para un intervalo de tiempo
determinado y no se conocen entre sí) en la asamblea los participantes provienen
de un espacio común y su relación se mantendrá en el tiempo: son capaces por
tanto de convertir su deseo en acción (por eso empresarios y sindicatos
desconfían particularmente de las asambleas). En ese sentido se dice que son
constituyentes, por tener la capacidad de cambiar el orden establecido hasta el
momento conforme al deseo de los participantes.
Llevado al ámbito del trabajo, la asamblea, por su propia dinámica, es el
espacio donde la producción del deseo (propia del grupo de discusión) avanza
hacia su propia consecución (rasgo de la asamblea, donde los cuerpos presentes
se dotan a sí mismos de capacidad decisoria). Es el pánico del sindicato,
concebido como mecanismo de representación, responsable de sí y de sus
representados, ese "agente social" que da estabilidad y limita la expresión del
deseo.
Noción básica número 5 sobre el movimiento obrero: hacen falta más huelgas
salvajes
Si el trabajo siente y padece, si tiene derechos, si el capital solo se resiente
cuando el factor trabajo lo paraliza y se hace visible, si los sindicatos son
algo distinto a herramientas para satisfacer el deseo de los trabajadores....
hacen falta más huelgas salvajes.
Publicado el 30 de julio 2006, en la bitácora
Divergencias
sobre educación, ideología y consumo. El artículo aparece sin autor, pero lo
reproducimos por el valor de su contenido. Reproducido en el semanario Peripecias Nº
14 el 13 de
setiembre 2006. Se reproduce en nuestro sitio
como contribución informativa.
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