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Cuando el general Rodríguez decidió reformar la educación en 1989, como una de
las primeras reacciones tras el golpe de Estado que derrocó a la dictadura, y
cuando en 1990 se creó el Consejo Asesor para organizarla (que desde 1998 sería
Consejo Nacional de Educación y Cultura) y cuando en 1992 se lanzó la filosofía
de la reforma, tras consultas a los sectores afectados, el ambiente general del
país era un ambiente cargado de esperanzas y de impulsos hacia la reforma
general del Estado, como exigencia básica para la instalación de la democracia.
La reforma de la educación siguió su proceso, empezando en 1993 la aplicación de
la misma. Navegábamos en el río común de las reformas para construir el Paraguay
democrático. Los planes eran todos movidos por los vientos de las reformas.
En este momento esos vientos no soplan y el río de las reformas ha perdido
demasiado caudal y energía. La reforma del Estado se ha paralizado. La
estrategia de recorte y reducción del funcionariado ha sido un discurso negado
por la realidad de un prebendarismo creciente. El proceso de descentralización
ha chocado con el muro del control y la concentración de poder. La independencia
de los poderes del Estado no es real. El Estado sigue siendo el mayor empresario
del país y la ola de privatización chocó con el dique de una política estatal de
empleo como pago de favores y seguro de un cupo de electores cautivos. Las
ayudas recibidas para erradicar la pobreza y superar la escasez de vivienda se
han convertido en pretexto y canchas para cuantiosos y reiterados abusos de
corrupción. Se ha reformado la recaudación fiscal y cierto nivel de control de
aduanas, pero ese mayor flujo de dinero a las arcas del Estado no ha sido todo
para el Bien Común y el desarrollo del país, sino también como mayor cantidad
disponible al alcance de los ladrones que siguen robando más y más en las
distintas cajas y cuentas de la administración pública.
El sistema legal y el sistema judicial siguen débiles a pesar de sus conatos de
reforma. Ni la ley ni la justicia son iguales para todos. Algunos logran la
impunidad. La reforma de la Policía ha sido esterilizada, ya que los policías
han perdido su lucha contra la delincuencia, porque la delincuencia también se
ha infiltrado en sus cuadros. Han perdido la credibilidad y la confianza de la
ciudadanía, que vive en un clima de mucha mayor inseguridad.
Como ya hemos dicho en otras oportunidades, la reforma de la educación ha
recibido muy poco dinero del Estado en los presupuestos de la nación.
Ciertamente nada se ha dado para la reforma del Bachillerato y nada se está
dando para la reforma de la Universidad. La reforma ha contado solamente con
fondos de préstamos del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo y
algunas donaciones puntuales de otros organismos internacionales como AECI, en
cantidades insuficientes para lo que necesita una verdadera reforma.
La lectura de los hechos refleja claramente que la Reforma del Estado no ha
llegado y que ahora mismo no se ve que esté en la agenda de las prioridades
políticas de los gobernantes. En este contexto tiene sentido preguntarse: ¿Es
posible la reforma de la educación?
No se dan ni el contexto ni las condiciones ni los medios para que la reforma de
la educación pueda realizarse. Las cosas así, es injusto exigirle al Ministerio
de Educación y Cultura que la haga. Después de la reforma de la Educación
Escolar Básica, lo que el MEC viene haciendo es retocar algunos elementos del
sistema. Pero con retoques de elementos no se puede hablar de reforma del
sistema total de educación. Ni siquiera la reforma de la Educación Media está
completa y dentro de ella, la reforma del Bachillerato no ha logrado, pasados ya
cuatro años, poner sus libros de texto a disposición de alumnos y profesores.
Los esfuerzos del MEC, la buena intención de los promotores de la reforma y su
trabajo están siendo esterilizados en un clima político que no demuestra
verdadero interés en la reforma del Estado.
Publicado en el periódico ABC de Asunción
(Paraguay), el 19 de junio de 2006. Se reproduce en nuestro sitio únicamente
con fines de difusión de debates en América Latina. Reproducido en el semanario
Peripecias Nº 2 el 21 de junio
2006. |