Peripecias Nº 35 - 14 de febrero de 2007

CULTURA

 

Colombia

 

Bogotá y Cartagena: La cultura por encima del conflicto

 

Carlos Córdoba Martínez

 

 

C. Córdoba Martínez, es colombiano, graduado en filosofía y especialista en desarrollo regional.

 

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Es lamentable pero hay que reconocerlo, el 90% de la información de prensa que se difunde de Colombia en el exterior tiene que ver con el conflicto y el narcotráfico. Pero aquí pasan más cosas. Este año por ejemplo, dos ciudades colombianas serán espacios privilegiados de la literatura y la cultura. En Cartagena acaba de realizarse la segunda versión del Hay Festival, evento que reunió a más de 80 escritores de todo el mundo discutiendo de temas tan diversos como el fútbol, el amor, el cine, la guerra y la política; figuras como el cubano Pedro Juan Gutiérrez, el argentino Marcelo Birmajer, el chileno Jorge Edwars, el mexicano Jorge Volpi y los colombianos, Daniel Samper Pizano, Oscar Collazos y Juan Manuel Roca, este último ganador del premio de poesía Casa de las Américas 2007 por su obra de toda una vida, compartieron con miles de espectadores bajo las murallas de la ciudad “heroica” sus obras y sus sentimientos. Cartagena será también será el escenario, en le mes de marzo, del IV Congreso Internacional de la Lengua española que convocará a más de 200 conferencistas encabezados por el premio novel Gabriel García Márquez y contará con la inauguración del reyes de España.

 

Bogotá por su parte, tiene una triple alegría este año ya que fue designada por la UNESCO como la Capital Mundial del Libro, la Unión de Capitales Iberoamericanas le otorgó la distinción de Capital Iberoamericana de la Cultura 2007 y además obtuvo el León de Oro 2006 - Bienal de Arquitectura de Venecia. En este marco la ciudad será el epicentro de un sinnúmero de actividades culturales y literarias que la harán respirar un aire distinto.

 

A estos acontecimientos se podrían sumar cientos de experiencias que a largo y ancho del país se dan todos los años. Es evidente que mientras a nivel nacional la agenda pareciera seguir siendo la guerra, muchas alternativas urbanas y regionales se la están jugando por escenarios de posconflicto en términos de desarrollo económico, social y cultural. Aunque lamentablemente los libros aún no paran las balas, es satisfactorio ver como el conflicto armado no es el paradigma que está en el imaginario de todos los colombianos y que buena parte de nuestra sociedad le apuesta por una solución negociada que permita desplegar muchas de las otras capacidades que siguen opacadas por los tiros.

 

Mientras el Presidente de la República caldea la confrontación entre derecha e izquierda, mandatarios de ciudades como Bogotá, Medellín y el Valle, todos ellos de tendencia política alternativa, le han apuntado en sus gobiernos por escenarios de reconciliación y han demostrado que es posible avanzar en agendas de paz y desarrollo social como opción a las políticas de mano dura.

 

La sociedad colombiana necesita hoy escuchar y obedecer menos a las demagogias armadas, así como reconocer y construir más opciones culturales como alternativas de reconciliación. Mientras algunos piensan las estrategias militares, la mayoría deberíamos estar planeando como recrear el alma con el XI Festival Iberoamericano de Teatro y gritar con la próxima versión de Rock al Parque, a la larga afortunadamente nada nos cuesta soñar que la voz de Bono o la guitarra de Charly suenen un poco más fuerte que los fusiles de algunos de los que quieren salvar la patria de lado y lado.

 

Publicado en el semanario Peripecias Nº 35 el 14 de febrero 2007. Se permite la reproducción del artículo siempre que se cite la fuente. Licencia de Creative Commons con algunas restricciones.

 

 

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