Peripecias Nº 59 - 1 de agosto de 2007

CULTURA

 

Comentario sobre South Park

 

¿Las series animadas cuestionan la vida?

 

César Gómez

 

 

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Desde hace más de una década que se transmiten dibujos animados con un alto contenido social, crítico y a la vez sarcástico. Por ejemplo: Los Simpson, South Park, Fenomenoide, Futurama.

 

En algunos casos uno se disgusta y polemiza con tales caricaturas, porque éstas ofenden o ridiculizan aspectos sociales. Aunque también al mirar estos dibujos te enseñan y lo mejor te entretienen, ya que sus ironías son notables.

 

Ahora bien, me haré cargo de una serie en particular: South Park. Esta serie animada se transmite por el MTV y trata de cuatro niños que viven en un pequeño pueblo llamado: South Park, en Colorado.

 

En esta serie critican las costumbres y valores de la sociedad norteamericana. Una serie, para mi gusto, demasiado potente porque representa hechos actuales que son crudos, de humor negro y fatales. Por ejemplo, el atentado a las torres gemelas, el seno de Janet Jackson en el super Bowl XXXVIII, la muerte de Terri Schiavo, entre otros.

 

Sin ser tan fanático de South Park (como de la familia de Springfield: Los Simpson) no me deja indiferente, pues tiene unos capítulos que son muy trans-valoradores, es decir, que los valores o anti-valores que te entregan van más allá, o con palabras más simples te dejan marcando ocupado.

 

Esto pasa porque, “tú tienes que repensar la situación o el contenido de lo mostrado”. Recuerdo en un capítulo en el que estaban todas las religiones: cristiana, hinduista, budista, etc. representadas por sus fundadores: Jesús, Brahma, Buda. Todos ellos tuvieron que luchar con un poderoso mago contemporáneo (David Blaine) para poder demostrar cuál de todas las religiones era más influyente en la sociedad mundial.

 

Esto me hizo pensar que hoy la gente está demasiado influenciada por la apariencia y el exhibicionismo, por las manifestaciones religiosas o pseudo religiosas, ya que las personas “no piensan, ni sienten, sólo ven”, y esto los lleva por el camino del fanatismo o el seguir cierta religiosidad sin crítica o sin cuestionamiento.

 

Como dije, este capítulo se trataba de quién hacía el truco más espectacular para convencer a la gente. Al fin y al cabo, todas las religiones se unieron y le ganaron al mago. ¿Qué pasa con esa situación? ¿Es para demostrar que el bien triunfa sobre el mal? ¿O para decirnos que la religión debe ser una?

 

Este es un claro ejemplo que los dibujos animados cuestionan nuestras creencias, costumbres y tabúes, y que cualquiera puede quedar afectado para bien o para mal.

 

En mi caso, esto me da algo en qué pensar, y trasciende. De una forma me recrea, pero me alerta también, ya que en cada dibujo animado esta implícito o explícito, un valor. Eso es la libertad de expresión que se juega en cada capítulo.

 

Leía hace poco en BBC Mundo que una de las voces de estos dibujos animados que hacía de Chef (un negro afroamericano, personificado por el cantante: Isaac Hayes) deja la serie porque los creadores se burlan de su religión: la Cientología.

 

Así es, los dibujos animados no son tan simples como antes, para mi son mejores. El tiempo ya escribe de ellos y los inmortaliza, siendo para nosotros un beneficio o un daño.

 

Los invito a que los vean y después comentamos, ok?

 

Publicado en el diario chileno El aMaule. Reproducido en el semanario Peripecias Nº 59 el 1 de agosto de 2007. Se reproduce en nuestro sitio únicamente con fines informativos y educativos.

 

 

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