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Verdeaban abajo del ramadón Helvecio Gularte y Ataliva Pallares.
Mirando el camino los dos. Callados.
De repente pasó en un alazán testerilla Macedonio Taboada:
–Güenas.
–Güenas.
Siguió de largo, nomás.
Y Ataliva le preguntó a Helvecio.
–Ujte,
como ser, ¿hace tiempo que le conoce a Macedonio? Y disculpe.
–¡Uuuu!
A él y a todita la familia. Hajta al medio hermano.
–¡Ah, tiene un medio hermano! No sabía. ¿Por vía materna?
–No,
por vía férrea. Risulta que en una ucasión ese hermano ¿no? se acostó a sestear
en una vía, creyendo que era lo que se dice una vía muerta, pero redepente va y
pasa un tren y lo agarró justo por el medio, a lo largo. Quedó la mitad. En el
pago lo yaman "El asomao", porque como la mitá que hubo que tirar no se le ve,
parece, mesmo, que se estuviera asomando por una puerta entornada.
–¡Qué me dice! Y ¿trabaja?
–Es
medio oficial albañil.
Reproducido en el semanario
Peripecias Nº 83 el 30 de
enero de 2008. Se reproduce en
nuestro sitio únicamente con fines informativos y educativos.
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