|
 |
|
|
P. Visca es analista en temas económicos en CLAES D3E.
La versión completa de este artículo se
publicará en la edición de diciembre de 2006 de
Tercer Mundo
Económico
Más información en
Economia Sur
¿Desea comentar
este texto? Si es así complete el formulario de comentarios -
seguir
...
|
|
|
|
 |
|
|
|
Las empresas petroleras lideran el ranking de las 500 empresas más grandes
del continente. Una vez más el grupo está dominado por compañías basadas en
recursos naturales. Se está acentuando la concentración, donde las diez
primeras empresas representan casi un cuarto de las ventas totales. A pesar
del extraordinario aumento de los ingresos en muchas de estas corporaciones,
la renta generada no se distribuye equitativamente en la sociedad.
La más reciente edición de la lista de las mayores 500 empresas de América
Latina muestra a los gigantes latinoamericanos del año 2005. La lista está
liderada, al igual que el año pasado, por las petroleras de México,
Venezuela y Brasil respectivamente. Estas compañías, al igual que las que se
ubican en el cuarto y quinto puesto han mantenido su posición de 2004
durante el año 2005, según los datos que brinda la tradicional publicación
de América Economía.
No es de extrañar que las primeras empresas sigan siendo del sector de los
hidrocarburos, ya que la lista está basada en las ventas corporativas, y se
ha vivido una escalada en los precios del crudo, aunque también revisten
enorme importancia estratégica en las economías.
En ese sentido, las ventas de esas tres grandes estatales latinoamericanas
alcanzan a más de 230 mil millones de dólares, siendo bastante parejo el
desempeño de las dos primeras. PEMEX muestra ventas por poco más de 86.000
millones de dólares superando a su par PDVSA por menos de 1000 millones. Las
tres cifras consolidadas son tan elevadas que casi alcanzan la suma de los
PBI de cuatro países: Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia (lo que representa
el producto de la Comunidad Andina de Naciones –CAN– en su conformación
actual).
La mitad de las 10 primeras empresas son del sector de hidrocarburos, y si
observamos las primeras 50 posiciones encontramos que las empresas de esta
rama representan casi un cuarto de ellas. Una característica de las
representantes de este sector es que son relativamente pocas pero muestran
cifras de ventas elevadísimas. Claro que hay que tomar en cuenta que el
grado de competencia al que están expuestas estas dentro de cada país es muy
bajo y en algunos casos es nulo por las condiciones de monopolio u
oligopolio.
El sector presenta en el total de las 500 compañías solamente 35, no
obstante esta cantidad era aún menor los años anteriores, lo que demuestra
su creciente importancia. En 2001 sólo había 27 empresas representando al
sector, cifra que aumentó sostenidamente durante los años siguientes: 29, 30
y 32 en 2002, 2003 y 2004 respectivamente.
PEMEX se destaca no sólo por ser la mayor empresa de la región, sino por
ostentar otro récord que parece ser contradictorio: sufrió la abultada
pérdida de más de 7.077 millones de dólares, convirtiéndose al mismo tiempo
en la mayor perdedora de América Latina. Es que PEMEX tiene un grave
problema estructural, debido a que si bien es un gran exportador de crudo
está obligado a importar petróleo refinado porque no tiene la suficiente
capacidad de producción interna. Los técnicos sostienen que si las
inversiones para lograr ese incremento en la refinación no aumentan, las
pérdidas de la petrolera se incrementarán aún más en el futuro, y esto
tendría incluso efectos en el terreno fiscal, debido a que PEMEX es un gran
contribuyente al Estado mexicano aportando más del 35% de la recaudación
obtenida por el gobierno de ese país. Este tipo de situaciones muestra la
importancia del sector y la fuerte dependencia del sector público respecto a
los ingresos transferidos desde estas poderosas empresas.
El caso opuesto sería el de PETROBRAS, la petrolera brasilera que con un
incremento del 43% en sus ventas durante 2005, consiguió ganancias por más
de 10.000 millones de dólares, siendo la empresa que más se enriqueció en
2005. Las inversiones efectuadas en los últimos años por la estatal
(especialmente en la instalación de refinerías) han hecho posible que se
alcanzaran estas cifras; dichas inversiones la hacen al día de hoy
autosuficiente, y la colocan en una posición más ventajosa financieramente
que sus pares mexicana y venezolana. Aunque las inversiones de la empresa
brasilera en los rubros social y ambiental se incrementaron el año pasado en
más de un 50% alcanzando los 225 millones de dólares, las demandas por
repartir mejor el fruto de la renta petrolera son cada vez mayores.
Además persisten los debates y denuncias sobre el impacto ambiental de las
petroleras. En algunas de estas empresas existe un abultado gasto en
cuestiones ambientales, pero que cae en una estrategia “simpática” de
marketing que termina atrayendo más consumidores. Los objetivos ambientales
deben ser protegidos y promovidos por la sociedad en su conjunto y por el
Estado, ya que en la mayoría de los casos los intereses privados no
incorporan la protección ambiental entre sus metas.
Récord de Ventas
Una de las novedades de la nómina de las 500 mayores empresas en 2005 es que
todas superaron la barrera de los 500 millones de dólares en ventas. El
consolidado de las ventas de todas estas empresas registró un aumento de 21%
respecto a 2004, año en que se había registrado a su vez un crecimiento del
casi 20%. La suma de las ventas totales asciende a la increíble cifra de
1,36 millones de millones de dólares. El incremento de las demandas tanto
interna como externa sigue impulsando este enorme dinamismo en las ventas,
que se espera que continúe mientras las economías internacional y regional
muestren signos de expansión.
Por otro lado, hay 303 compañías que registran ventas por encima de los mil
millones de dólares. Es impresionante observar lo que sucede con los
primeros lugares de la lista; no sólo las 500 empresas más grandes del
continente concentran millonarias sumas en ventas y en beneficios, sino que
existe una “sobre-concentración” entre las compañías más ricas entre las
ricas de la lista: las que obtuvieron ventas por más de 1000 millones de
dólares, que representan un 60,6% de los integrantes, se quedan con casi el
90% de las ventas. Y las primeras 10, que son apenas el 2% de las
participantes, se llevan más de un cuarto del total de ventas.
Esto indica que los grandes conglomerados del continente son cada vez más
poderosos, y crecen a tasas más altas que las propias naciones
latinoamericanas. En la mayoría de las empresas de la lista, el aumento en
ventas es de dos dígitos, superando ampliamente el crecimiento del producto
de los países en los que operan y de la región en su conjunto. En
particular, en los primeros diez puestos de la lista, a excepción de PEMEX
Refinación, todas las ventas de las empresas han crecido a tasas entre 18% y
88%, con la mayoría ubicándose entre 20% y 45%. Si analizamos las 50
mayores, encontramos que el crecimiento de sus ventas registra en promedio
un 28,59%.
Este dinamismo es realmente apabullante si lo comparamos con el de los
países latinoamericanos, donde en general en los últimos años sus tasas de
crecimiento son mucho más modestas. Incluso los países que más han crecido
en el continente durante 2005 están lejos de alcanzar el promedio de estas
empresas. Los más dinámicos en 2005 han sido Venezuela con 9,3% y Argentina
con 9,2%, seguidos por Perú y Chile con crecimientos de menos del 7%.
Es interesante observar que los países que tienen las empresas con los
mayores crecimientos no son los que registran mayor crecimiento en sus
respectivas economías. Brasil está a la cabeza de esa divergencia, ya que
sus grandes empresas muestran un crecimiento en sus ventas de 24,4%,
mientras el crecimiento registrado en la economía brasileña es de solamente
2,3%. Otro tanto sucede con México, segundo en ese grupo, registrando casi
un 11% de aumento de las ventas de sus empresas y un tímido 3% de
crecimiento del producto interno. Estos datos son aún más curiosos si
consideramos, como indica el reporte, que muchos de los sectores que
experimentaron mayores tasas de crecimiento fueron aquellos enfocados al
mercado interno como los vinculados a la construcción, a los servicios
públicos, telecomunicaciones, cerveza y comercio.
El club de los mil millones de dólares en ventas está desigualmente
distribuido por el continente: Brasil y México, como es de esperarse, ocupan
los dos primeros lugares con 131 y 95 empresas respectivamente. Los siguen
de lejos Chile (30 compañías), Argentina (18), Colombia (9), Perú (6), y
Venezuela (6).
Empresas y sectores “naturales”
Casi el 60% de las mayores empresas del continente se basan en apropiarse de
los recursos naturales. Entre estos sectores, los que tienen más peso están
el petróleo y gas, electricidad, siderurgia y metalurgia, minería,
alimentos, bebidas y agroindustria. La explotación de los recursos naturales
sigue acentuándose y así lo muestran las cifras de ventas tanto en el
mercado interno como en el externo. Si bien la demanda interna sigue en
aumento y el consumo ha crecido en casi todos los países de la región, la
demanda externa también ha continuado creciendo en 2005, por lo que las
exportaciones de las empresas latinoamericanas crecieron siguiendo la
tendencia de los últimos años. América Latina consolida su perfil exportador
de materias primas.
En efecto, entre las diez primeras compañías exportadoras siete tienen su
base en recursos naturales: las primeras tres (PDVSA, PEMEX y PEMEX
Refinación) del rubro hidrocarburos, seguidas de CODELCO, la mayor empresa
de Chile y la segunda minera de América Latina; PETROBRAS en quinto lugar; y
en los lugares siete y ocho se encuentran Companhia Vale do Rio Doce (la
brasileña es la mayor minera de Latinoamérica) y PEMEX Gas y Petroquímica
Básica. La mayoría de estas empresas muestran un alto porcentaje de ventas
al exterior sobre el total de sus ventas, destacándose el caso de PEMEX
Refinación que exporta la totalidad de su producción. Las exportaciones de
CODELCO llegan a casi el 80% de sus ventas; mientras que PDVSA y PEMEX se
encuentran exportando alrededor del 50%. De estas empresas, la más cerrada
es PETROBRAS, con un porcentaje de exportaciones de solamente el 13% de sus
ventas.
Dentro de las empresas más lucrativas también se destacan aquellas basadas
en recursos naturales. Entre las diez primeras encontramos ocho que
pertenecen a sectores basados en recursos naturales: cuatro del sector de
hidrocarburos, tres grandes mineras, y una compañía de cemento. Por otro
lado, cuatro empresas entre las más lucrativas en 2005 coinciden en ser las
mayores exportadoras (PDVSA, CODELCO, PETROBRAS y Companhia Vale Rio Doce).
El lucro entre estas empresas va desde los 10.135 millones de dólares que
ganó PETROBRAS, a cerca de 1.750 millones de la argentina YPF, entre las
diez primeras.
Para tener una idea de la magnitud de dichas ganancias, es útil comparar
esas cifras con otros indicadores de las economías de la región. Por
ejemplo, con las ganancias de las cinco primeras empresas (que suman 24.883
millones de dólares) se podrían pagar las deudas externas sumadas de
Bolivia, Costa Rica, Paraguay y Uruguay. Si sumamos las ganancias de los
diez primeros lugares se podría llegar a cancelar la deuda externa de
Argentina, que asciende a la enorme cifra de 35.400 millones de dólares.
Grandes concentraciones
Estas abultadas ganancias muestran una vez más el grado de concentración
económica de nuestras economías; estos gigantes poderosos en algunos casos
pertenecen al Estado pero en muchos otros son privados, nacionales y también
extranjeros. Un análisis de las empresas incorporadas a la lista este año
muestra se ha sumado 56 nuevas empresas, pero entre ellas solamente 3 son
estatales. Brasil es el que aportó más empresas a la nómina y se observa
claramente la preponderancia de las privadas, ya que cuenta con una única
compañía estatal mientras que registra 12 privadas y ocho compañías privadas
internacionales. Aumentó la representación de las compañías privadas entre
las 500 más fuertes de América Latina.
Si bien el hecho de que sean estatales no asegura que los beneficios sean
distribuidos atendiendo las necesidades de las poblaciones y apuntando a un
desarrollo sostenible, es seguro que las ganancias de las privadas no lo
serán.
Una muestra más de la concentración de estos gigantes es el casi
insignificante impacto en el empleo: es alarmante que ante un extraordinario
crecimiento de las ventas y de las ganancias el empleo se haya incrementado
solamente un 2%, cuando se esperaría una mejora más significativa de dicho
indicador. Estas grandes empresas muestran espectaculares aumentos en sus
ventas, pero no generan empleo en la misma proporción.
La versión completa de este
artículo se publicará en la edición de diciembre de 2006 de
Tercer Mundo Económico
Publicado en el semanario Peripecias Nº
28 el 20 de
diciembre 2006. Se permite la
reproducción del artículo siempre que se cite la fuente. Licencia de Creative Commons con algunas restricciones. |