Peripecias Nº 77 - 12 de diciembre de 2007

DESARROLLO

 

 

La competitividad responsable:

¿Mito o tendencia consolidada?

 

 

Carolina Villalba

 

 

 

C. Villalba es economista y analista de información en CLAES D3E.

 

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El pasado 6 de diciembre la organización inglesa AccountAbility presentó en Buenos Aires la nueva versión de “El estado de la competitividad responsable 2007. Logrando que el desarrollo sustentable pese en los mercados globales”. Este informe había sido presentado en julio pasado en la Cumbre del Pacto Global de Naciones Unidas. En esta oportunidad Alex MacGilivray, Jefe de Programas en AccountAbility, presentó los resultados de dicha investigación para América Latina. Este informe sobre la competitividad responsable se realiza desde 2001.

 

El reporte alcanza el 95% de la economía mundial ya que analiza la competitividad responsable en 108 países y cubre desarrollos en la lucha contra el cambio climático, los estándares laborales, la brecha entre sexos y la reducción de la corrupción. Para los autores, la esencia del informe está en que la responsabilidad puede reforzar la competitividad en los países en todos los niveles de desarrollo.

 

Pero, ¿qué es la competitividad responsable? Según los autores del informe, Simon Zadek y Alex MacGillivray, ésta consiste en “…hacer que el desarrollo sustentable pese en los mercados globales. Significa mercados que recompensan las prácticas empresariales que garantizan resultados sociales, ambientales y económicos mejorados…”. Sin embargo los autores también reconocen que sin dudas son necesarias normas globales para reformular los mercados de acuerdo con las necesidades de la competitividad responsable. En la tabla 1 se muestran las dimensiones comprometidas en el análisis. El punto es que para garantizar prácticas empresariales responsables (y exitosas) son necesarios los efectos combinados del cuarteto “empresas – políticas públicas – sociedad civil – compromiso laboral”.

 

La metodología del índice

 

El índice de competitividad responsable (ICR) utiliza veintiún indicadores procedentes de trece fuentes diferentes. Estos indicadores están organizados en tres subíndices con siete indicadores cada uno. En este sentido, el subíndice de “Impulsores de Políticas” incluyen indicadores que muestran los compromisos de los gobiernos en estos temas, por ejemplo: firma y ratificación de tratados internacionales, diseños de sistemas impositivos responsables, implementación de regulaciones ambientales o las medidas que se toman para reducir las brechas entre sexos. El segundo subíndice –“Acción Empresarial”– incluye medidas eficaces acerca de capacitación profesional, salud y seguridad ocupacional, y la reducción de los impactos ambientales. Por último, en el ámbito de los “Facilitadores sociales”, implica la existencia de una red social fuerte para sostener un mayor progreso hacia la competitividad responsable, la cual, según los autores debe incluir: cultura de transparencia, prensa libre y curiosa, intolerancia a la corrupción y una red compacta de organizaciones no gubernamentales. La tabla 1 presenta el detalle de los indicadores usados.

 

Luego de identificar cada indicador se calcula el desempeño de cada país según un porcentaje basado en el mejor puntaje posible para cada indicador. Los siete indicadores en cada subíndice están ponderados y promediados de igual manera. Luego, a cada país en el ICR se le asigna un nivel de desarrollo según la información del Banco Mundial y los países son divididos en categorías según: ingresos bajos (IBN de USD 875 o menos pc), ingresos medios (IBN de USD 876 y USD 10.725 pc) ingresos altos (IBN de USD 10.726 o mas pc). Así, cada etapa del desarrollo sugiere una ponderación diferente para cada subíndice. El puntaje y el ranking del índice son calculados a través de un modelo de regresión múltiple utilizando la siguiente ecuación:

 

ICR = nivel de desarrollo + 0.16*impulsores de políticas + 0.46*acción empresarial + 0.23*contexto facilitador

 

 

Tabla 1. Detalle de indicadores en el índice de competitividad responsable

 

Impulsores de Políticas

 

Firma y ratificación de: Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, Convenio sobre la Biodiversidad Biológica, Protocolo de Kyoto de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología, libertad de afiliación y negociación colectiva, eliminación del trabajo forzoso, abolición de prácticas de discriminación en el empleo, erradicación del trabajo infantil. Rigidez del índice de empleo. Rigurosidad de la protección ambiental. Emisiones de dióxido de carbono por ingreso bruto nacional en miles de millones de USD. Empleos para mujeres en el sector privado. Ambiente impositivo responsable que combina el número de pagos de impuestos cada año y el tiempo necesario para que una empresa cumpla.

Acciones empresariales

Eficacia de los directorios de las empresas. Conducta ética de las compañías. Igualdad salarial por trabajo similar. Solidez de las normas de auditoria y contabilidad. Alcance de la capacitación del personal. Ratio de la certificación ISO 14001 a ISO 9001. Victimas mortales ocupacionales.

Facilitadores sociales

Índice de percepción de corrupción. Grado de orientación del cliente. Libertad de prensa. Transparencia de las transacciones. Membresía ONG. Libertades civiles. Impacto de la conservación del aire y el agua limpios sobre las operaciones comerciales.

 

 

Los resultados para América Latina

 

En general los resultados no arrojaron grandes novedades: los países más desarrollados, y sobre todo los europeos, están más avanzados en el establecimiento de prácticas empresariales responsables en sus economías. Suecia, Dinamarca, Finlandia, Islandia y Reino Unido encabezan la lista. Sin embargo, una crítica recurrente que se realiza a las mediciones de responsabilidad en los negocios es que los países ricos pueden alcanzar puntajes altos mediante la externalización de los impactos sociales y ambientales negativos sobre sus cadenas de suministros globales, que a su vez es una desventaja para aquellos países que tienen partes importantes de esas cadenas de suministros. Esta crítica es reconocida por los autores del informe que se comprometen a incorporarla en análisis futuros.

 

Pero, ¿qué sucede con América Latina? Trece fueron los países analizados en esa región. Las posiciones en el ranking así como los valores en cada una de las dimensiones consideradas se presentan en la tabla 2.

 

Tabla 2

 

País

Posición en ranking

ICR

Impulsores de políticas

Acción empresarial

Facilitadores sociales

Chile

24

64

80,3

65,4

67,9

Costa Rica

36

60,2

78,8

64,2

54,8

Perú

45

56,8

70,3

60,7

52,8

Uruguay

52

55,6

75,5

52,7

59,8

Colombia

55

55,1

77,4

56

49,9

Brasil

56

55

72,3

56,4

52,3

México

57

54,8

70,5

57,6

50,1

Panamá

62

53,9

70,1

55,2

51,1

Argentina

66

53,1

69,8

52,1

54

Venezuela

76

49,8

64,1

53,5

41,1

Nicaragua

77

49,5

73,5

47,4

45,1

Ecuador

79

49

72,3

49

40,5

Paraguay

86

47,3

70

42,1

48,4

 

Ninguna de las economías latinoamericanas está entre las primeras 20. Recién aparece Chile en el lugar 24 y el último puesto de la región es para Paraguay (86) casi al final del ranking total.

 

Venezuela presenta el último lugar en el impulso de políticas referentes y en relación a la facilitación social (esto es: libertad de prensa, percepción de la corrupción, membresía de ONG entre otros). En relación a este último factor, Ecuador comparte el último puesto con Venezuela.

 

En relación a la “acción empresarial” los puntajes latinoamericanos en general son muy bajos, oscilando de 42 (Paraguay) a 65 (Chile) puntos, cuando los países que ocupan los primeros puestos obtienen 80 a 90 puntos en este rubro.

 

Si comparamos las posiciones en el ranking ICR de los latinoamericanos con sus posiciones en el ranking anual del Banco Mundial acerca de las facilidades para hacer negocios, encontramos que ambos están positivamente correlacionados, como lo muestra la gráfica. Ello implicaría una tendencia de los mercados globales de que cuantas más medidas tomadas para lograr una competitividad responsable, mayores son las facilidades para realizar negocios.

 

Más allá de ello los autores del informe coinciden en el hecho de que la necesidad de competitividad responsable es un hecho irrefutable y urgente, no obstante el debate político (y social) es cómo lograrlo.

 

Gráfica

 

 

País

ICR

Facilidad Negocios

Chile

24

28

Costa Rica

36

105

Perú

45

65

Uruguay

52

64

Brasil

56

121

México

57

43

Panamá

62

81

Argentina

66

101

Venezuela

76

164

Ecuador

79

123

Paraguay

86

112

 

 

Publicado en el semanario Peripecias Nº 77 el 12 de diciembre de 2007. Se permite la reproducción del artículo siempre que se cite la fuente. Licencia de Creative Commons con algunas restricciones.

 

 

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