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Petrobras es una
empresa de sociedad mixta brasileña y una de las tres empresas de mayores
utilidades de Sudamérica. Se dedica a la exploración, producción, refinería,
comercialización y transporte de petróleo y sus derivados en Brasil y el
exterior de América Latina. En el libro “Petrobras: ¿integración o explotación?”, que surgió del
proyecto Brasil Sustentable y Democrático 2005, se presenta una
recopilación de textos que exponen los impactos sociales y ambientales que
causa o podrá causar la presencia de Petrobras en varios países de
Sudamérica. El proyecto nació frente a las reiteradas denuncias desde
Ecuador de que el comportamiento de dicha petrolera en ese país se asemejaba
mucho a la de cualquier multinacional y de que su forma de actuar parecía
ser diferente a la que realizaban en Brasil. Esto condujo a reflexionar
sobre un posible “doble comportamiento” de la empresa. Entre los textos que
recoge el libro se encuentran capítulos sobre Perú, Ecuador, Argentina,
Colombia y Bolivia. Es sabido que aunque Brasil reconozca las asimetrías que existen entre los
países sudamericanos, es evidente que al mismo tiempo que intenta construir
una política común, defiende con “uñas y dientes” sus intereses. Esto último
se ilustra claramente, según este libro, con los préstamos a obras en países
vecinos que realiza el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES):
siempre lo hace para financiar la producción de bienes y servicios en Brasil
o a las empresas brasileñas en el exterior. Es en este sentido que los
observadores vuelven a decir que Brasil le está dando la espalda a América
Latina. No puede negarse que este país, separado entre sus intereses y su
voluntad de integración, se posiciona de forma tal que su liderazgo en la
integración se vea garantizada. El hecho de que Petrobras sea una empresa pública con un modelo de gestión
altamente empresarial debería ser positivo si no fuera por la adopción de
estándares de conducta cuestionables. En el 2000, la empresa provocó y
sufrió catástrofes sociales y ambientales con el hundimiento de la
plataforma de extracción en aguas profundas de la PL36 y los derramamientos
de óleo en la Bahía de Guanabara en Río de Janeiro, y en el río Iguaçu en
Paraná. Para los autores todas fueron fallas humanas, negligencias en la
aplicación de las normas ambientales y hasta ausencia de los procedimientos
adecuados. El libro recoge las declaraciones del director de la Asociación de
Ingenieros de Petrobras, Argemiro Pertence, quien sostiene que “los
accidentes (...) son el resultado de una política desenfrenada para alcanzar
la autosuficiencia cueste lo que cueste”. Pertence denuncia que 22.000
profesionales entrenados para actuar en la explotación de petróleos fueron
sustituidos por servicios tercerizados sin ningún tipo de preparación. Los autores de libro aclaran que con su propuesta acerca de una reflexión
sobre el doble patrón de integración de Petrobras, lo que buscan es
encontrar una perspectiva de una integración democrática que una a los
países latinoamericanos; las exigencias para los Estados y las empresas
deberían tener a las leyes, las normas y las reglas del país que presenten
mayores exigencias como referencia. El libro implica un desafío hacia el futuro a la empresa: si Petrobras
quiere obtener la certificación del Dow Jones Sustainability, debe
modificar sus prácticas. Cuando se mantienen empresas públicas el discurso
de la eficiencia debe quedar parcialmente de lado de forma que el Estado
cuide mejor de los recursos de que dispone, que son producidos por el
conjunto de la sociedad.
Publicado en el semanario Peripecias Nº 3 el 28 de junio 2006. Se permite la
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