Peripecias Nº 15 - 20 de setiembre de 2006

DESTACADOS DE LA SEMANA

 

DINERO QUE VIENE

Siguen aumentando las remesas de los latinos

 

Cerca de 25 millones de latinoamericanos están actualmente trabajando fuera de sus países de origen, y el dinero que ellos envían a sus familias representa más de lo que el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) prestan en forma conjunta a la región, estimaron especialistas.

 

Las remesas, que totalizaron 53.600 millones de dólares el año pasado, son una fuente clave de ingresos para Latinoamérica y un gran negocio para los bancos y compañías de transferencia de dinero en la región.

 

En Ecuador, por ejemplo, miles de personas abandonan sus hogares cada año y a menudo se arriesgan a peligrosos viajes por el océano para escapar de la pobreza que afecta a más de la mitad de una población de 13 millones de personas.

 

El dinero enviado por los inmigrantes al país andino es la segunda fuente de ingresos detrás de las exportaciones de petróleo, totalizando más de 2.000 millones de dólares cada año. Este dinero de las remesas es clave para un país que ha afrontado una serie de convulsiones financieras en los últimos años.

 

En mayo, cientos de miles de activistas a favor de la inmigración en Estados Unidos marcharon por las calles de distintas ciudades, desde California a Nueva Inglaterra, para pedir medidas que saquen de 11 a 12 millones de inmigrantes ilegales de las sombras.

 

Algunos países europeos están preparando leyes más duras para restringir la inmigración desde África y Latinoamérica. En 2005, México se ubicó primero en flujo de remesas, al recibir 20.000 millones de dólares, mientras que Brasil se coloca en un lejano segundo lugar con 6.400 millones de dólares enviados al país.

 

 

POR MÁS QUE SEA EMERGENCIA

No a los organismos genéticamente modificados

 

La Alianza Internacional de Acción de Iglesias Unidas (ACT por sus siglas en inglés) recientemente tomó posición con respecto al uso de organismos genéticamente modificados (OGMs) durante emergencias alimentarias. La ACT es una alianza global de iglesias y agencias que trabajan para apoyar a comunidades en todo el mundo durante emergencias. De acuerdo con su director, "mientras el debate sobre los efectos perjudiciales de los OGMs continua, ACT no podía sentarse y mirar de afuera sin tener una política para proteger a los beneficiarios de alimentos durante las emergencias".

 

Dentro de las causas esgrimidas para esta decisión, calificada de boicot a OGMs desde algunos círculos, se encuentran los inciertos efectos de los OGMs en la salud humana y el convencimiento de que la aceptación de estos alimentos pueden llevar a cambios en las prácticas agrícolas, polucionar el medio ambiente y destruir variedades locales de
alimentos.

 

 

OPTIMISTA ENTRE LOS OPTIMISTAS

"Sólo 18% de los depósitos de petróleo en el mundo han sido explotados"

 

Según la estatal petrolera de Arabia Saudita, en el mundo hay reservas de crudo por 4.500 billones de barriles, que alcanzan para 140 años. Abdala S. Yumá, presidente de la empresa petrolera estatal saudí Arabian Oil Co. (Aramco), cuestionó el argumento de que los abastecimientos mundiales están menguando.

 

Yumá dijo en una conferencia de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, en Viena, que debe acrecentarse la exploración "y dejarse la mínima cantidad de petróleo en el suelo". Según señaló, "El mundo sólo ha consumido alrededor de un 18 por ciento de su potencial convencional" de crudo. Eso debe aminorar los temores de que el mundo está en peligro de quedar sin petróleo en el curso de escasas décadas.

 

Por su parte Rex W. Tillerson, presidente de Exxon Mobil Corp., dijo que la demanda mundial de petróleo aumentará en un 50 por ciento en la próxima década. "Cuando los países amenazan con frenar este flujo, eso frena el progreso económico a nivel mundial", dijo Tillerson.

 

Líderes empresariales se reunieron para analizar los nuevos desafíos que enfrenta la industria petrolera en una conferencia patrocinada por la OPEP.

 

A mediados de setiembre, el cartel, constituido por 11 naciones, acordó mantener su actual producción de 28 millones de barriles diarios. Sin embargo, señaló que mantendrá vigilancia sobre la cotización del crudo. Y en caso de que sigan bajando los precios, podría considerar una reducción de la producción antes de fines de año.

 

 

BOLIVIA

Campesinos toman campos de la petrolera Repsol

 

En un comunicado difundido por Andina, filial de Repsol en Bolivia, se señala que la toma de Víbora, en la provincia Ichilo del oriente del país, aconteció el jueves y que los campesinos exigen una serie de obras en un pliego que estaría dirigido a empresas en las que la petrolera extranjera no tiene participación. Según Andina, Víbora "produce 53 millones de metros cúbicos diarios de gas, 400 barriles diarios de gasolina natural y 750 barriles de petróleo condensado".

 

Los agricultores, estarían reclamando la construcción de escuelas, viviendas y la entrega de material de enseñanza, pero Andina sostiene que la solicitud afecta a otras empresas con las que no está vinculada societariamente.

 

Sostiene que Andina informó el jueves la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) que se ve imposibilitada de cumplir con el contrato de riesgo compartido entre ambas "y en especial para continuar la normal y segura operación de la planta Víbora", debido a que los pobladores de San Juan de Yacapaní "impiden el ingreso y salida a la planta".

 

San Juan, en el departamento (provincia) oriental de Santa Cruz, está habitada por campesinos migrantes del occidente del país. Sus dirigentes se han declarado seguidores del partido oficialista Movimiento al Socialismo (MAS).

 

Repsol también enfrenta investigaciones en la justicia boliviana por acusaciones de contrabando y contratos lesivos a los intereses del estado.

 

A raíz de la nacionalización de los hidrocarburos, decretada por el presidente izquierdista Evo Morales en mayo, Repsol también está obligada a renegociar hasta fines de octubre sus contratos con el gobierno. Si no llega a acuerdos, la norma señala que deberá abandonar Bolivia.

 

 

ALEGRÍA DE UNOS, DESGRACIA DE OTROS

Volatilidad petrolera

 

Durante las cinco semanas comprendidas entre el 7 de agosto y el 11 de septiembre de 2006 los precios del petróleo disminuyeron más de un 19%. Ello se ha debido a múltiples razones tales como la distensión en el Medio Oriente después del cese el fuego en el Líbano, el anuncio de una posible disposición de Irán a discutir con Occidente sus planes de enriquecimiento de uranio, las expectativas de una posible desaceleración económica en EEUU, y las recientes revisiones a la baja en los estimados de expansión de la demanda de petróleo en lo que resta del 2006 y 2007. Ello, como es natural, ha preocupado a la OPEP, organización que estaría considerando la posibilidad de reducir sus cuotas de producción con el fin de revertir la tendencia a la baja, buscando con ello impedir que los precios referenciales rompan la barrera de los $60 por barril.

 

Esa coyuntura es particularmente inquietante para Venezuela, debido a que su economía depende hoy, más que nunca, de la renta petrolera, cuyo sólido aumento reciente ha permitido incrementar intensamente el gasto fiscal, generando una gran expansión monetaria que, a su vez, ha estimulado el consumo. De hecho, el crecimiento de la demanda ha sido mayor que el de la oferta local, por lo que ha sido necesario incrementar las importaciones para impedir desabastecimientos y aumentos de precios, por lo menos de los bienes y servicios que pueden ser objeto de comercio internacional. Adicionalmente, la abundancia de petrodólares ha permitido anclar el tipo de cambio, produciéndose una apreciación sostenida de la moneda que hace cada vez más baratos los productos foráneos en comparación a los locales. Esto, a su vez, ha contribuido a mitigar la inflación, por lo menos hasta hace pocos meses.

 

Dado que la continuación de esta bonanza económica depende de la obtención de una renta petrolera cada vez mayor, la contracción de los precios internacionales, combinada con la caída de la capacidad de producción de Pdvsa, está generando una creciente preocupación en Venezuela. Si bien hoy se cuenta con altas reservas internacionales y con recursos ahorrados en algunos fondos gubernamentales, que pudieran paliar por un tiempo una contracción de las exportaciones, la altísima dependencia de una actividad tan volátil como la petrolera demuestra, cuán vulnerable es esa economía.


 

 

Regresar a la Portada