Peripecias Nº 30 - 10 de enero de 2007

DESTACADOS DE LA SEMANA

 

VENEZUELA

Empresas deberán invertir en ciencia

 

Las grandes empresas venezolanas deben aportar entre 0,5 y 2 por ciento de su ingreso anual a programas de ciencia, tecnología e innovación, según estipula una ley que comenzó a regir la primera semana de 2007. Se espera que la nueva ley estimule la inversión, particularmente en sectores de la economía que últimamente se han visto estancados.

 

La Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación se aplica desde el 1 de enero de 2007 a todas las empresas cuyos ingresos brutos anuales superen US$ 1,5 millón. El porcentaje aportado dependerá del tipo de empresa: dos por ciento para las de hidrocarburos, uno por ciento para las de minería y electricidad y 0,5 por ciento para otros sectores.

 

Los fondos podrán dirigirse a programas de ciencia y tecnología en universidades, centros de investigación e instituciones públicas y privadas. También podrán beneficiar a instituciones dependientes del Ministerio de Ciencia y Tecnología de Venezuela. Los aportes podrán, además, destinarse a programas ejecutados por las propias empresas y a la prestación de servicios o suministro de bienes para proyectos de ciencia, tecnología e innovación. Esto incluye financiamiento para becas, patentes e, incluso, capacitación de su propio personal.

 

La nueva ley busca promover la modernización de sectores clave de la economía, e incentivar la formación de redes empresariales y los vínculos entre la industria y los académicos e investigadores.

 

 

TENDRÁN QUE ESPERAR

Ecuador pagará deuda externa si hay recursos

 

Ecuador evalúa distintas opciones para reestructurar su deuda externa, pero los acreedores deberán entender que el pago de sus obligaciones a partir de febrero estará atado al efectivo que registre la caja fiscal, dijo el futuro ministro de Economía, Ricardo Patiño.

 

Aseguró que la prioridad de la administración del presidente nacionalista Rafael Correa, quien asumirá las riendas del país andino el 15 de enero, será el pago de las obligaciones sociales internas y no el cumplimiento de los compromisos financieros internacionales. La mira de los acreedores está concentrada en si Correa realizará en febrero el pago de 135 millones de dólares del bono soberano Global 2030, una decisión que podría marcar el rumbo de la estrategia ecuatoriana.

 

Correa, un economista de 43 años, asumirá la presidencia con deudas pendientes por al menos 900 millones de dólares con trabajadores estatales, organismos provinciales, prestadores de servicios y el organismo rector de la seguridad social. Las presiones generadas por estos gastos comprometidos por el presidente saliente Alfredo Palacio y una marcada iliquidez que caracteriza a la caja fiscal local durante el primer trimestre, presionan por una reestructuración efectiva y rápida de la deuda para desahogar al presupuesto, según Patiño.

 

La deuda externa de Ecuador asciende a unos 10.305 millones de dólares, de los cuales el 37 por ciento está expresado en bonos Global que vencen en el 2012, 2030 y 2015. El resto es bajo compromisos con organismos multilaterales de crédito y países.

 

El futuro líder del equipo económico ha sido muy ambiguo respecto al manejo de los pasivos del país, por lo que generalmente sus declaraciones han incluido desde la opción de declarar una moratoria, requerir condonaciones y hasta una solución negociada para tratar a los acreedores.

 

"Si tengo que escoger entre pagar los sueldos, reparar las escuelas, mejorar la atención de los hospitales, asegurar los recursos para la reactivación productiva o pagar la deuda externa y no tengo ninguna duda, voy a escoger lo primero," declaró.

 

 

DIVULGACIÓN CIENTÍFICA

El “libre” acceso a la investigación no debería ser limitado

 

Construir una base científica de conocimiento es crucial para todos los aspectos del desarrollo, y el acceso a la información científica es clave para este proceso. Pero el alto costo de las suscripciones a las publicaciones puede evitar que científicos de los países en desarrollo se enteren y aprendan de los últimos descubrimientos. Varias iniciativas han sido planteadas para sortear este problema, pero pocas han tomado conciencia de la importancia de proveer apertura a todo.

 

Una iniciativa tendiente a enfrentar el problema del acceso es la “Acceso en Línea a la investigación en el Ambiente” (OARE por sus siglas en inglés), iniciativa lanzada en octubre de 2006. Como otras similares, OARE busca beneficiar a los investigadores de países en desarrollo ofreciéndoles acceso a las revistas científicas a precios fuertemente reducidos.

 

Pero este programa, al igual que sus similares, está sentando un pobre precedente para la diseminación del conocimiento científico. Estas iniciativas deberían estar promoviendo un mapa para el acceso abierto a todos los artículos científicos publicados. Pero en lugar de eso, estos han contribuido a una situación intermedia, de acceso limitado y restricciones innecesarias.

 

 

 

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