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Bilisario es un colaborador oculto de
Peripecias situado en las altas esferas del poder.
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Compatriotas y compatriotos:
Recibí un documento reciente de la universidad de
Hueving, UK, donde el equipo dirigido por el premio Nóbel de economía
chino-británico Count Bi Yu Ying ha establecido un índice sobre las facilidades
para hacer negocios ofrecidas por cada país.
Según el experto, la suma de indicadores dividida
por la raíz cuadrada de tres para compensar variaciones del tipo de cambio se
expresa mejor por un ideograma que representa las alegrías de la primavera, el
viento sobre la montaña, la ternera recién parida y un pescador dedicado a la
contemplación. Sin embargo, la mitad occidental de su cerebro ha llevado a este
gran pensador a expresarlo en porcentajes, pálida versión de la riqueza
conceptual del idioma mandarín.
Lo novedoso del índice es que cala profundamente en
disposiciones psicológicas y culturales de la sociedad en cuestión, además de
calar también en los capitales bancarios, el cuerpo legal y los tratados
internacionales vigentes. Toma en cuenta 927 variantes, agrupadas en lo que el
economista llama novedosamente “clusters”. Como la información sobre
estas variantes no siempre está disponible y/o/u/e actualizada, la falta de
datos se traduce en penalizaciones. Así, por ejemplo, el consumo de corn
flakes per cápita en nuestro país no está registrado y Uruguay recibe por
esa razón un punto menos que Malawi, donde sí lo está.
Otro registro donde nuestro país se destaca en los
primeros lugares mundiales es el porcentaje del presupuesto nacional que se
destina al pago de la deuda externa. Lo mejor para los negocios es, por
supuesto, el cien por ciento. Ahora bien, esto es un valor ideal: por lo menos
el sueldo de quien lleva la estadística debe descontarse de este porcentaje.
Destinamos el 53 por ciento, lo que nos adjudica un honroso lugar en el
concierto de las naciones y constituye un ejemplo de supervivencia que cualquier
mente racional reputaría como imposible. Eso nos da 37 puntos y tres cuartos.
También adquirimos un lugar respetable en cuanto a
la desocupación: a mayor desocupación, mejores negocios. Es obvio que nuestras
reducidas cifras de población y territorio no nos permiten mostrar un hermoso
guarismo de cien millones de desocupados, como tiene la economía china, pero con
nuestros cien mil hacemos fuerza.
Bi Yu Ying estableció también un complicado
porcentaje sobre cuántos sueldos de sirvientes caben en el de un ejecutivo, y
estamos muy bien: un gerente de banco internacional en Uruguay puede, con su
ingreso mensual, pagar sin problema a 200 sirvientes. Eso le asegura peluquero/a
y manicura/o de tiempo completo, podólogo/a, dos cocineros/as, fotógrafo/a, tres
mucamas/os, jardinero/a, palafrenero/a, chofer/a y asistente/a para empujar el
BMW si no arranca, paseador/a de los/as caniches/as, seis guardaespaldas/os,
un/a sicóloga/o para atender eventuales problemas del/a personal/a doméstico/a,
un capataz filipino (hombre) que están de moda en el Primer mundo, y un/a
contador/a para pagar los aportes jubilatorios de todos ellos/as. Esto de pagar
aportes es, obviamente, un punto en contra.
El dominio del idioma inglés se cuenta según el
porcentaje de habitantes en edad productiva que manejen un promedio de diez
palabras: shopping, pay, cheap, money, sale, tourist, buy, coin, dollar y
thank you. Como en nuestro país se agregan a las expresiones básicas
off 50%, football, hamburger, software y show, estamos bien
posicionados.
Tampoco es óbice para los inversores nuestra
política ambiental. Lo importante es que exista una cobertura legal de al menos
un 95 por ciento de la problemática con un promedio de al menos 120 parágrafos
por ley, pero que no se aplique ni en el cinco por ciento. En la región del
Mercosur el primer lugar de la lista está muy disputado.
Donde estamos realmente mal es en lo que los
expertos de Hueving llaman “comportamiento de manada”: nadie invierte donde
otros no invierten, por más que ofrezcamos alfombras rojas. De todos modos hay
confianza en el ejemplo de las plantas de celulosa: se prevé un futuro venturoso
cuando el país por fin se vacíe de gente y vacas y se puedan plantar 16 millones
de hectáreas de eucaliptos para que se chupen el acuífero Guaraní desde este
lado. Será la venganza por los cortes de puentes de los entrerrianos.
Los datos sobre el Índice Biyuying fueron publicados
en la revista científica arbitrada Hueving´s Brain, de la que somos
corresponsales. Agradecemos al equipo de economistas de CLAES por su valiosa
ayuda en la interpretación de tanta cosa difícil, original, novedosa y de éxito
en este mundo.
Amor y paz, les desea:
Bilisario
Publicado en el semanario Peripecias Nº 53 el 20 de
junio 2007. Se permite la
reproducción del artículo siempre que se cite la fuente. Licencia de Creative Commons con algunas restricciones. |