|
Costo: Caro
Dificultad: Alta
Tiempo: Entre dos y cinco años (dependiendo del tiempo político)
Ingredientes:
1 paquete grande de préstamos y asesoría técnica internacionales
1 lata de análisis económico en su tinta
2 kilos de reforma administrativa bien picada
200 gramos de reforma curricular (en rodajas)
100 gramos de reforma pedagógica (en polvo, para espolvorear)
1 tazón de caldo de descentralización
1 educación básica de buen tamaño, cortada en trocitos
1/2 cucharadita de incremento salarial
1 cucharadita de incentivos
maestros y alumnos en proporciones adecuadas (1 por cada 40 ó 50)
planteles educativos en proporciones adecuadas (1 por cada 2 ó 3 turnos)
proyectos educativos institucionales (1 por plantel)
tecnología educativa y libros de texto a gusto
1 sobre de tiempo de instrucción (levadura)
1/2 cucharadita de capacitación docente en servicio, baja en calorías
1/2 vaso de educación a distancia
1 sistema nacional de evaluación
2 cucharas de recuperación de costos
zumo de competencia (concentrado)
1 programa compensatorio grande, finamente picado
Para la salsa:
1 lata de consultas y consensos pelados
Preparación:
Poner a macerar los préstamos con la asesoría internacional y el análisis
económico. Asegurarse de que la cacerola permanezca bien tapada durante la
cocción del préstamo.
En una olla grande, rehogar el análisis económico. Cuando esté bien
caliente, y en el jugo que ha desprendido, verter la educación básica,
asegurándose de limpiarla de la educación secundaria y de la universitaria.
Continuar añadiendo los demás ingredientes: la reforma administrativa y la
descentralización, la recuperación de costos, la tecnología educativa y los
libros de texto, el tiempo de instrucción, la educación a distancia y el
sistema nacional de evaluación. Para realzar el sabor, agregar unas gotitas
de zumo de competencia.
Asegurarse de mantener bajos el fuego y los salarios docentes.
Incrementarlos lentamente, vertiendo cada tanto un chorrito de incentivos y
revolviendo constantemente, para evitar que espese. Cuando la mezcla haya
dado un hervor, agregar los maestros y la capacitación en servicio. Verter
la mezcla en un molde refractario a la opinión pública. Espolvorear la
reforma pedagógica. Meter al horno a temperatura moderada.
Salsa de consenso: En el agua en que se hizo la cocción, y en las
proporciones que se indican en el envase, verter políticos, financistas,
jerarcas eclesiásticos, empresarios, burócratas y especialistas de
organismos nacionales e internacionales, gubernamentales y
no-gubernamentales. Condimentar con una pizca de participación docente.
Licuar a baja velocidad hasta que el consenso adquiera el color y la
consistencia deseados.
Sacar la fuente del horno. Aderezar inmediatamente con la salsa consensual,
antes de que se enfríe. Servir.
Consejo práctico: Acompañar la reforma así preparada con una ensalada
de estudios y diagnósticos, un suflé informativo y/o una tortilla de eventos
y publicaciones.
Advertencia: La reforma educativa es un plato fuerte, pero no el
plato más importante del banquete. Ver, en páginas anteriores, las recetas
para el ajuste macroeconómico, la reforma administrativa del Estado, la
reforma del sistema de prestaciones sociales, y la flexibilización laboral.
Publicado en
Fírgoa. Reproducido en el semanario
Peripecias Nº 113 el 10 de septiembre de 2008. Se
reproduce en nuestro sitio únicamente con fines informativos y educativos.
|