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Se denomina síndrome a un conjunto de síntomas y
signos que existen a un tiempo y que definen un estado morboso determinado.
Un texto del psiquiatra J. L. González de Rivera y
Revuelta manifiesta que la persona afectada de MIA, Trastorno de Mediocridad
Inoperante Activa (síndrome MIA), desarrolla en su trabajo una gran actividad,
inoperante, por supuesto, acompañada de un gran deseo de notoriedad y de control
e influencia sobre los demás, que puede revestir de tintes casi mesiánicos.
El MIA tiende a infiltrar organizaciones complejas,
particularmente aquellas que ya están afectadas por algunas de las formas
menores del síndrome. Fácilmente puede llegar a encapsularse en pequeños grupos
o comités que no producen nada, pero que se asignan funciones de “seguimiento y
control” que les permite entorpecer o aniquilar el avance de individuos
brillantes y realmente creativos.

El MIA que tiene poder en puestos burocráticos,
tiende a generar grandes cantidades de trabajo innecesario, que activamente
impone a los demás, destruyendo así su tiempo, o bien intenta introducir todo
tipo de normas y obstáculos destinados a dificultar las actividades realmente
creativas. Por otra parte, el Mediocre Inoperante Activo es particularmente
proclive a la envidia, y sufre ante el bien y el progreso ajeno. Mientras que
las formas menores presentan simplemente incapacidad para valorar la excelencia,
el MIA procura además destruirla por todos los medios a su alcance,
desarrollando sofisticados sistemas de persecución y entorpecimiento. Nunca
reconocerá, por ejemplo, los méritos que una persona brillante realmente reúne
para lograr un premio o posición, sino que atribuirá todo éxito ajeno a
relaciones con personas influyentes o injusticias del sistema. También,
fácilmente callará cualquier información que permita valoraciones positivas
sobre otros, mientras que amplificará y esparcirá todo rumor o dato equívoco que
invite a la desvaloración y desprestigio de esas mismas personas.
Publicado en
El Observatodo, diario ciudadano
de la cuarta región del norte de Chile, el 16 de agosto 2006. Este diario se
publica en la web y es una iniciativa de periodismo ciudadano.
Reproducido en el semanario Peripecias Nº 10 el
16 de
agosto 2006. Se reproduce en nuestro sitio únicamente
con fines informativos y educativos. |