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La negociación del
acuerdo entre la Comunidad Andina (CAN) y la Unión Europea (UE) ha puesto de
manifiesto las inmensas diferencias que tienen los países andinos sobre la
orientación de su modelo de desarrollo. En este escenario, Perú y Bolivia se
han ubicado a los extremos, agudizando un desencuentro que puede ser
altamente costoso para la ya debilitada integración andina.
¿Salirse de la CAN?
Perú no solo ha insistido en una negociación bilateral y rápida con los
europeos, sino que para la implementación del TLC con EEUU ha propuesto la
modificación de decisiones andinas en temas tan sensibles como propiedad
intelectual. Para el resto de andinos, esto no ha sido visto con buenos
ojos, siendo Bolivia el principal crítico.
Evo Morales ha orientado sus críticas contra el presidente García, y lo ha
retado a polemizar sobre el TLC en la ciudad de La Paz. Quizá contagiado por
sus consultas autonómicas, ha propuesto una curiosa salida al entrampe
andino. Ha propuesto someter a referéndum el acuerdo en un contexto de poca
simpatía por la convivencia andina. La altisonancia de las declaraciones de
Morales hace un mal favor a la integración andina.
Diversos sectores políticos y empresariales están aprovechando la
conflictividad en el barrio, para insistir y presionar por un viejo
proyecto: la salida del Perú de la CAN. No se han hecho esperar
declaraciones como las del ex ministro Alfredo Ferrero, quien ha afirmado
que "la CAN es hoy más un lastre que un beneficio" y ya más de uno habla de
la "CAN del hortelano".
En el Mincetur, la ministra Aráoz se ha visto obligada a ser más cauta. Sin
embargo, ya se oye hablar de adoptar la fórmula chilena y constituirnos en
"miembro asociado" de la CAN. Las declaraciones del canciller García
Belaunde advierten de un cambio de perspectiva en Torre Tagle, quizá el
último y rezagado bastión de defensa de la integración andina. En
declaraciones a la prensa, advirtió que la CAN habría llegado a su "tope" en
el esfuerzo de lograr la integración por la vía comercial, y que por lo
tanto debería reorientarse hacia un "foro político". ¿Las críticas del
canciller son un mal auspicio?
¿Integración vs Libre comercio?
En este contexto nacional de gran optimismo aperturista, la reciente
propuesta de los demócratas en el congreso norteamericano para renegociar
los TLC desorienta el panorama. Estas críticas muestran cómo se ha roto el
supuesto consenso pro TLC que tanto celebra el gobierno peruano. Al parecer
la propia bancada demócrata estaría interesada en incluir estándares no solo
laborales y ambientales (como los que se incluyeron en la renegociación con
Perú) y en hacer una revisión más profunda de temas tales como inversiones,
servicios, compras públicas, entre otros.
La apuesta de quienes promueven la salida del Perú de la CAN es privilegiar
la estrategia de los TLC como la única vía de integración al mundo. Esta no
solo es una estrategia cuestionada, sino insuficiente. Urge bajar el tono de
la confrontación entre los países andinos y mirarnos más allá de los
gobiernos de turno pensando en una perspectiva geopolítica y de largo plazo.
Publicado en
La República (Perú) el 16 de
junio de
2008. Reproducido en el semanario Peripecias Nº 101 el 18 de
junio de 2008. Se reproduce en nuestro sitio únicamente con fines
informativos y educativos. |