|
 |
|
|
L. Márquez es un humorista y politólogo venezolano.
Este artículo fue escrito para una columna de humor del
periódico Tal Cual Digital en el año 2005. Es una carta dirigida a la
hija del presidente Hugo Chávez, la cual es frecuentemente referida
por el mismo en su programa de televisión "Aló presidente" para
comunicar sus mensajes de una manera didáctica. El autor del artículo
y el periódico en el que se publicó fueron recientemente condenados
por una sentencia judicial a pagar una considerable suma de dinero que
pone en duda la continuidad de un medio de izquierda crítico del
gobierno.
¿Desea comentar
este texto? Si es así complete el formulario de comentarios -
seguir
...
|
|
|
|
 |
|
|
|
Querida Rosinés:
¿Cómo estás? Espero que bien y con la posibilidad de disfrutar de televisión
con cable para poder ver algunas comiquitas. Te sugiero las de Boomerang,
que si no nos hicieron daño a nosotros (¡creo yo!), tampoco les harán a
ustedes. El oso Yogui, la pantera rosa, la hormiga atómica, Simbad, Shazzan,
etc. No te recomiendo Los Picapiedras, porque a lo mejor a tu papá no le
gustan, porque presentan el modelo capitalista como algo natural y propio
del hombre que existía incluso desde las cavernas.
Supe de tus preocupaciones por el caballo del Escudo Nacional mirando hacia
atrás. Coincido plenamente contigo. Todos los escudos tienen leones
rampantes (Cuando se paran en las dos paticas de atrás), águilas, caballos,
pero ninguno tiene un Golden Retriever, por ejemplo. Con lo nobles que son
esos animales. Yo le pondría al escudo un Golden con un palito en la boca a
los pies del amo. O una morrocoya, como la que tú tienes; un buen emblema de
nuestra lentitud para todo. En todo caso, si le vamos a dejar un caballo,
que sea uno de la Rinconada, con su numerito, jinete y todo. Porque si algo
nos identifica, es el azar y las apuestas.
De todas maneras, el propósito de esta carta es pedirte ayuda. Ustedes los
niños tienen mucho poder y yo sé que tu papá te hace caso. Probablemente,
eres la única persona a la que escucha con atención. Además, tú y tus
sobrinitos son los únicos capaces de hablar francamente con papá, sin el
miedo que nos da a nosotros. El otro día, tu papi nos contó que su nieto le
había dicho: “¡pirata tú!” ¡Qué envidia! Bueno, pero para no desviarme del
tema, como yo sé que él te presta atención, hazle estas peticiones:
- Pídele que saque también del escudo a un señor de uniforme verde oliva y
barba blanca como San Nicolás (con el debido respeto al nuevo manual de la
navidad). Un señor que se mete mucho en nuestros asuntos. Es como si la
niñita de al lado de tu casa, aprovechándose de que tú la quieres mucho, se
llevara tus Barbies, tus peluches o tus libros de cuentos y trajese a sus
hermanitos a jugar a tu cuarto.
- Dile también que no hable de cosas que va a hacer más allá del 2021. En
estos días, nos contó de un pocotón de bicentenarios que va a celebrar: del
1810, 12, 14 y siempre habla del 2021. Aunque vaya a quedarse hasta esa
fecha, no debería decirlo tanto, porque a los que no estamos de acuerdo con
él (no te asustes, cada vez somos menos según las estadísticas oficiales )
nos entra como una desesperanza que tampoco es buena.
- Una última cosa para que le pidas: que no se ponga tan bravo con los que
no pensamos como él y que no nos regañe tanto. A veces nos llama golpistas y
fascistas y le provoca a uno responderle como tu sobrinito: “!pirata tú!”.
Rosinés: Con estas cosas que te pido la larga convivencia que nos espera con
tu papi será más llevadera. A cambio, nosotros le ofrecemos nuestro
conformismo. Por cierto, pídele también que no haga tantas cadenas. Eso sí,
todo esto como cosa tuya.
Bueno, chamita, Dios te bendiga y te dé todo el amor y la felicidad que le
deseo a mi propia hija.
Publicado en el periódico
Tal Cual Digital de Caracas el
25 de noviembre de 2005. Reproducido en el semanario
Peripecias Nº 38 el 7 de marzo
2007. Se reproduce en nuestro sitio únicamente con
fines informativos y educativos.
|