Peripecias Nº 73 - 14 de noviembre de 2007

MUNDO

 

 

Martí sobre el Canal de Panamá

 

 

Guillermo Castro Herrera

 

 

G. Castro Herrera es Licenciado en Letras y Doctor en Estudios Latinoamericanos y presidente de la Sociedad Latinoamericana y Caribeña de Historia Ambiental.

 

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Hay en la obra de Martí múltiples referencias al Canal de Panamá, a partir del inicio de su construcción, en 1880, por la Compañía Universal creada por Lesseps.

 

En todas esas referencias aparece un contrapunto entre las disputas entre grandes potencias –y en primer lugar, los Estados Unidos por el control de la vía interoceánica, y la preocupación por el significado de esas disputas para el futuro de la que posteriormente llamaría “nuestra América”.

 

Esta es una de las primeras referencias al tema, escrita cuando tenía 28 años, y trabajaba como corresponsal en Nueva York para el periódico venezolano La Opinión Nacional, que era por ese entonces uno de los más modernos de nuestra región.

 

Está pendiente, aún, el cumplimiento de la labor de explorar con detalle en la obra de Martí el conjunto de estas referencias, para reconstruir el papel que la construcción del Canal desempeñó en la formación del ideario liberal - radical hispanoamericano del período, de un modo que nos ayude a comprender mejor la profundidad y amplitud del papel cumplido por Panamá en la construcción cultural y moral de nuestra América como categoría histórica, por un lado, y entre aquel pasado y nuestro futuro, por el otro.

 

Ricaurte Soler, fundador en Panamá del estudio de los procesos históricos de formación de las ideas, intuyó en su momento la importancia de esta tarea, pero la muerte le sorprendió antes de poder emprenderla.

 

Aun así, el hecho de que lo haya mencionado a otros, y nos haya dejado algún apunte suelto sobre el tema, demuestra una vez más que nunca se piensa en vano, si se piensa con honestidad desde una posición de compromiso con las cosas propias.

 

Cuando esta labor sea llevada a cabo, corresponderá a Ricaurte el mérito de haberla intuido.

 

El fruto que resulte de ella, a su vez, servirá de homenaje a quien fue sin duda alguna un panameño excepcional.

 

“Había anunciado el marqués de Seoane una interpelación al gobierno, que diera de sí la definición de la política de España en la cuestión que surge del canal de Panamá. Como propiedad suya mira el canal el gobierno norteamericano. Francia, con poco acuerdo hizo saber no hace mucho tiempo al gobierno de los Estados Unidos que era el canal empresa de un ciudadano francés, mas no de Francia, que nada quería, ni nada se reservaba, de los probables beneficios de la magna empresa. Inglaterra, movida de justa previsión y no de celos, estima que debe garantizar la neutralidad del canal junto con los Estados Unidos, con lo que estorba que éstos se miren como absolutos dueños de la vía que, si por una parte lleva al oeste de la Unión norteamericana, por otra lleva a la India. Y el marqués de Seoane inquirió al marqués de Vega Armijo la actitud de España en la próxima contienda. “Vigilaremos” –dijo el Ministro sagastino– “por los intereses españoles que en el istmo estén o pudieran llegar a estar afectados: y será en esa batalla diplomática nuestra política amoldada a la de las naciones que tengan en el canal intereses semejantes a los nuestros.” ¡Dolorosa cuestión, preñada, ay, - y no para los españoles – de amenazas!”

 

Martí, José: Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975. XIV, 256 - 257. “España”, La Opinión Nacional, Caracas, 17 de diciembre de 1881.

 

Publicado en el semanario Peripecias Nº 73 el 14 de noviembre de 2007. Se reproduce en nuestro sitio únicamente con fines informativos y educativos.

 

 

 

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