Peripecias Nº 33 - 31 de enero de 2007

POLÍTICA

 

Primer año de Evo Morales en Bolivia

 

Gestión política, la piedra en el zapato del gobierno

 

 

 

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A un año de gestión del presidente de la República, Evo Morales, dos analistas hacen una evaluación en el campo político y también observaciones a los retos y desafíos urgentes.
Para la analista política María Teresa Zegada es muy difícil hacer una evaluación al año de gestión de Evo Morales porque es totalmente diferente a los demás presidentes elegidos democráticamente. Está llevando adelante un proceso de transformaciones importantes. Sin embargo, comenta la analista, se debe diferenciar la gestión gubernamental en términos de eficiencia, donde hubo muchos problemas porque cuando uno evalúa las políticas de gobierno no encuentra resultados importantes. Por otra parte, cuando se analiza la gestión gubernamental en relación con la sociedad civil se puede encontrar una mayor apertura, una mayor participación. “Yo creo que los grandes problemas de Evo Morales están en la gestión política y si la misma no es reconducida en el corto plazo –por más esfuerzos que se hagan en transformar al país en términos económicos y sociales– será una derrota muy grande”, dijo.

 

También en términos políticos, añadió Zegada, se puede percibir bastante incoherencia en el equipo gubernamental, porque hay bastantes tendencias y contradicciones y, por otra parte, hay una tendencia predominante de acaparar las instituciones estatales y entrar a lógica de la imposición antes del respeto a la institucionalidad antes que establecer acuerdos con los sectores minoritarios o contrarios a las políticas del gobierno.

 

La lucha contra el Estado colonial

 

Por su parte, el analista político y sociólogo Esteban Ticona opina que para hacer una evaluación en el aspecto político del año de gobierno de Morales se debe remontar a la frase que se dijo antes: este proceso es una Revolución Democrática y Cultural y en ese sentido hay que cuestionarse si es posible hacerlo en el marco de la normalidad o de forma pacífica. “En este sentido, en una sociedad boliviana, que presenta grandes rasgos colonialistas, realizar esta revolución es muy difícil y es el punto donde más ha tenido problemas durante este primer año de gestión gubernamental Evo Morales”, dijo.

 

Manifestó que en la pasada gestión se ha visto cómo los grupos de poder se han ido rearticulando y reciclando pero no en partidos políticos –que dejaron de representarlos hace mucho– sino en nuevos espacios como las prefecturas, comités cívicos u otro tipo de organizaciones. “Es un tema de fondo que no permite cristalizar los grandes ideales y planes del gobierno. Me parece que todos los anhelos que tenía Evo Morales hoy son frenados y ahí radica el gran reto para el gobierno ¿cómo se puede desconolizar en tiempos de paz a un Estado colonial?”, cuestiona Ticona.

 

Parece que las cuestiones llamadas democráticas –explicó el analista político– no le dan ciertas condiciones para cambios profundos. La actual democracia aún es neoliberal y en este proceso es muy difícil avanzar más allá en el marco de una revolución.

 

Los retos y desafíos

 

Ticona manifestó que los retos en el campo político para el gobierno son muy complejos porque –citando como ejemplo el conflicto social en Cochabamba, donde los movimientos sociales exigen la renuncia del Prefecto– en nuestro país existen grandes rasgos de racismo que se pueden resolver a largo plazo. “Por ejemplo, pienso en el problema de educación, porque toda la construcción racial está realizada a partir de la educación. De la misma forma ocurre con otras relaciones coloniales, de procesos excluyentes”, sostuvo el analista.

 

El sociólogo aclaró que los cambios no se van a resolver en el campo democrático­legal, porque los grandes cambios en este país se han dado a partir de otros contextos. “El 2003 ha sido doloroso para todos pero ayudó a los cambios y como las vertientes conservadoras y coloniales no van a renunciar a sus privilegios en este espacio democrático. Esto lo veo haciendo una lectura de los últimos cinco años”, explicó.

 

Finalmente, Zegada –que radica en Cochabamba– sostuvo que el mayor desafío para el gobierno es buscar los cambios trazados en el marco de la democracia, pues el Presidente no debe olvidar que en diciembre del 2005 ha conseguido el poder mediante un mecanismo electoral democrático. “Por otra parte, creo que hay una necesidad de reconocimiento a los sectores oposición que están radicados en regiones o instituciones antes que en la oposición política. El gobierno debe reorientar esta visión de la gestión política, o sea, dejar de lado las ideas de la imposición, el autoritarismo, la presión o la movilización como mecanismos de sustento gubernamental y más bien asentarse en la necesidad de una concertación y diálogo con los diferentes sectores”, concluyó la analista.

 

 

Publicado en el diario La Epoca de Bolivia en enero de 2007. Reproducido en el semanario Peripecias Nº 33 el 31 de enero 2007. Se reproduce en nuestro sitio únicamente con fines informativos y educativos.

 

 

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