Peripecias Nº 55 - 4 de julio de 2007

POLÍTICA

 

 

Chile

 

Declaración de Rancagua

 

 

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El sábado 2 de junio de 2007, los abajo firmantes nos hemos reunido en Rancagua para contribuir a la reflexión colectiva de los socialistas, de cara al próximo Congreso del Partido, dentro del espíritu de la reunión de Lo Cañas y en la misma línea de rectificación que plantea el documento La Disyuntiva, suscrito de manera transversal por personas de la Concertación.

 

A la citada reunión se han sumado compañeros que piensan que los problemas que vivimos deben ser resueltos tomando en cuenta la experiencia del partido a lo largo de sus 74 años de vida y en particular durante los ricos años del Gobierno Popular. El PS no puede ignorar su historia y menos pretender su refundación como una deslavada fuerza política, a la que solo preocupan las elecciones y la mera la administración del poder.

 

En el desarrollo de la citada reunión hubo consenso unánime para dar a conocer las siguientes opiniones:

 

1. Las profundas desigualdades imperantes en salud, educación, transporte público, energía, etc. son consecuencia de la aplicación de este modelo económico y para las fuerzas progresistas y el gobierno resulta vital la construcción de un nuevo proyecto de desarrollo nacional en el que lo central sea la preocupación por los intereses de la mayoría de la población. Es decir, un Estado de Bienestar, en el que la riqueza se distribuya de manera más equitativa, tal como hemos sostenido los socialistas durante toda nuestra existencia y la Concertación desde su origen.

 

2. Nos preocupa la débil respuesta política de nuestro gobierno y del partido ante la soberbia de la derecha, que ya se asume cogobernando al país. Es vital desarrollar acciones políticas potentes que logren colocarnos a la ofensiva ante esa derecha. Pensamos que el cuestionamiento a fondo del modelo económico imperante, la descentralización del poder y una política exterior progresista que nos acerque a nuestros aliados naturales en América Latina y el Mundo, volverá a colocar al Partido en su rol de conductor en la confrontación cotidiana de la mayoría de los chilenos y chilenas con las fuerzas y valores conservadores.

 

3. La actual dirección máxima del PS equivoca el camino cuando, en los hechos, avala el modelo económico concentrador y excluyente que solo favorece los intereses del gran empresariado, e ignora el hecho que, por primera vez en la historia del Partido, militantes socialistas forman parte de directorios de varias grandes empresas y bancos privados. Esta cooptación de nuestros militantes y dirigentes debe terminar. De lo contrario, estimamos, la actual máxima dirección será responsable de desvirtuar lo que da sentido al ser socialista, que es representar los intereses de los trabajadores manuales e intelectuales. Algo, por lo demás, así establecido de manera clara en nuestra Declaración de Principios.

 

4. Nos inquieta la actitud oligárquica de la más alta dirección del partido, que concentra cada vez más poder, relegando a roles decorativos la Comisión Política y el Comité Central, órganos de dirección en los que se expresa toda la diversidad de nuestra de opiniones. La paradoja es que este proceso de concentración del poder se da de manera simultánea con una dispersión de la base del partido. Hoy, la mayor parte de las direcciones intermedias no funcionan o lo hacen a medias y cuesta encontrar núcleos socialistas activos y vinculados al mundo social organizado.

 

5. Apoyamos sin restricciones a la presidenta Michelle Bachelet en el cumplimiento de los compromisos suscritos con los chilenos y chilenas; sin embargo, no podemos sustraernos a los errores de diseño, planificación y ejecución del proyecto de transporte urbano de Santiago, que tiene dolorosos efectos sobre millones de usuarios de este servicio, entregado en concesión a empresarios privados. Compartimos la urgente necesidad de rectificarlos, con una nueva política de transporte en la que el Estado asuma un papel más activo en el control de los procesos, para lograr que la locomoción colectiva funcione de manera eficiente.

 

6. También llamamos la atención sobre la grave crisis energética que puede afectar a millones de hogares de chilenos modestos y amenaza la productividad de las empresas, incluyendo las del cobre. Estimamos que tal crisis es consecuencia directa de un modelo que excluye la participación del Estado en la implementación de las políticas. La entrega de esta área estratégica a la empresa privada ha sido un grave error y debe ser reparado. De lo contrario no cabe posibilidad que el Gobierno pueda elaborar una política energética que contemple los intereses vitales del país y no solamente aquellos que sean convenientes a las grandes empresas que monopolizan el mercado energético.

 

7. Al imponer Pinochet y Jaime Guzmán la espuria la Constitución de 1980, terminaron de liquidar la República construida a lo largo de más de 170 años de vida independiente, forjada por los desvelos de O'Higgins, Carrera, Manuel Rodríguez, Portales, Ramón Freire, Manuel Bulnes, Balmaceda, Arturo Alessandri, Pedro Aguirre Cerda, Juan Antonio Ríos, Gabriela Mistral, Neruda y Eduado Frei Montalva, entre muchos otros. Por la defensa de esa República entregó la vida Salvador Allende.

 

8. El 26 de junio de 2008 se cumplen cien años de su nacimiento y este suceso nos obliga a conmemorar esta fecha, con un gran debate democrático en el país, que nos permita por una parte recuperar nuestra memoria colectiva, poniendo en orden el sitial que debe tener en la historia el gobierno de Allende; y por la otra, sentar las bases de un nuevo proyecto político social y económico para las futuras generaciones.

 

Llegó la hora de que el Partido Socialista se comprometa con el cambio del modelo económico neoliberal en Chile y levante la bandera de lucha de una nueva Constitución de la República; libertaria, laica y democrática que contemple en su articulado los grandes valores de los hombres y mujeres que dieron la Independencia a nuestra patria. Esta es la clave que permitirá abrir las Grandes Alamedas de las que nos habló Allende el 11 de septiembre de 1973.

 

Carlos Altamirano

Joaquín Aedo

Rubén Andino

Hernán Coloma

Uldaricio Figueroa

Lorenzo González

Adolfo Lara

Luís Lobos

José Luís Madariaga

Ariel Ulloa

 

Sábado 16 de junio de 2007

 

Reproducido en el semanario Peripecias Nº 55 el 4 de julio de 2007. Se reproduce en nuestro sitio únicamente con fines informativos y educativos.

 

 

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